La ciudad autónoma ha dado inicio a la cuenta atrás para el Ramadán con el encendido de un amplio dispositivo de iluminación extraordinaria que, desde este lunes por la tarde, adorna calles y barriadas. El acto principal se celebró en la Plaza Víctimas del Terrorismo, donde vecinos y autoridades se reunieron para presenciar el arranque de una de las citas más simbólicas del calendario local.
Un acto institucional y vecinal
El evento contó con la presencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, quien acompañó a los asistentes en un encuentro marcado por la emoción y la participación familiar. Minutos antes de las 19:00 horas, la plaza comenzó a llenarse de vecinos que aguardaban la cuenta atrás mientras caía la noche.
A la hora prevista, la iluminación se activó de forma simultánea: más de 376.000 puntos LED se encendieron al mismo tiempo, desatando aplausos y gestos de entusiasmo. Para muchos, el gesto va más allá de lo decorativo, ya que simboliza el inicio de un periodo de espiritualidad, reflexión y convivencia.
Un despliegue por toda la ciudad
El alumbrado incluye 111 arcos luminosos, ocho letreros ornamentales, cortinas de luz en espacios destacados y numerosas guirnaldas distribuidas por distintos barrios. El objetivo es que el ambiente festivo del Ramadán se perciba en toda la ciudad, con especial presencia en zonas de gran participación comunitaria.
Entre los puntos con mayor número de arcos se encuentran el Príncipe, Benzú, Capitán Claudio Vázquez y Felipe, seguidos por otras áreas como Reyes Católicos, Teniente Coronel Gautier, Miramar o Loma Margarita. También se han instalado elementos en la Estación de Ferrocarril, Los Rosales y distintas calles del casco urbano.
Las cortinas de luz se han colocado en lugares de gran afluencia de fieles, como la mezquita de la avenida de África y las del Príncipe, mientras que guirnaldas decorativas iluminan zonas como Bermudo Soriano, Virgen de la Luz y el Pasaje Recreo.
Celebración con música y convivencia
Tras el encendido, la jornada continuó con la actuación del coro infantil Azzohor, que aportó un tono festivo al encuentro. Además, se ofreció una degustación de dulces tradicionales, reforzando el carácter comunitario del acto y fomentando la convivencia entre los asistentes.
Con esta iniciativa, la ciudad se prepara para el inicio del Ramadán con una imagen luminosa que refleja su diversidad cultural y religiosa, así como el compromiso institucional por mantener vivas las tradiciones que forman parte de su identidad.




















