Con goles de Muñoz, Díaz y Campaz, el equipo de Lorenzo se impuso con autoridad. Fayzullaev marcó el descuento uzbeko.
Fueron ocho años. Ocho largos años de espera que terminaron este miércoles 17 de junio, cuando la Selección Colombia volvió a pisar el escenario de una Copa del Mundo. Desde aquella dolorosa eliminación en Rusia 2018 ante Inglaterra por penales, la ilusión tricolor permanecía intacta, aguardando la cita de hoy en la imponente Ciudad de México.
El histórico Estadio Azteca se vistió de gala para recibir no solo al equipo nacional sino a millones de aficionados colombianos que se fundieron en un emotivo parrandón en las afueras del recinto. Adentro, la marea amarilla fue absoluta mayoría, estallando en un emocionante e inolvidable canto del himno nacional que representó el corazón de todo un país listo para la batalla.
Un primer tiempo de dominio y paciencia
Los primeros compases del encuentro sirvieron de estudio. El combinado de Uzbekistán, que vivía el debut absoluto de su historia en los mundiales bajo la dirección técnica del campeón del mundo italiano Fabio Cannavaro, intentó disputar la posesión en el mediocampo. Sin embargo, la jerarquía de Colombia no tardó en inclinar la balanza y trasladar el bloque defensivo del rival hacia su propia portería.
El estratega argentino Néstor Lorenzo tuvo que descifrar un planteamiento sumamente replegado. Uzbekistán dispuso una muralla para frenar las principales cartas colombianas: los balones en profundidad de James Rodríguez y los desbordes eléctricos de Luis Díaz, anulando también el circuito de Luis Suárez en el área chica.
Cuando la frustración empezaba a asomarse en el minuto 40, Daniel Muñoz rompió el cerrojo. El lateral derecho sorprendió proyectándose en ataque y aprovechó una fantástica habilitación de ‘Lucho’ Díaz para mandar el balón al fondo de la red, sellando una primera mitad de total superioridad en tenencia de pelota.
Reacción inmediata ante la adversidad
La segunda parte inició con una tónica similar, aunque con algunas imprecisiones y pasividad por parte del onceno cafetero. James no lograba conectar sus pases entrelíneas característicos y el juego se volcó en exceso hacia el sector izquierdo. Fue en ese tramo de dudas cuando llegó el balde de agua fría. Al minuto 70, el portero Camilo Vargas cometió un error crucial al dejar un rebote corto, permitiendo que Abbosbek Fayzullaev firmara el sorpresivo empate uzbeko.
Lejos de venirse abajo, la reacción de Colombia fue inmediata y con la casta de los grandes equipos. Tan solo cuatro minutos después (74′), tras una notable recuperación en la mitad de la cancha por parte de Gustavo Puerta, Luis Díaz controló el balón en carrera y definió con una clase magistral ante la salida del guardameta Utkir Yusupov para devolverle la ventaja a la Tricolor.
Los cambios y la sentencia final
Lorenzo decidió refrescar el equipo para asegurar la contienda. Jaminton Campaz ingresó por James Rodríguez en el minuto 71, mientras que Richard Ríos y Juan Camilo ‘Cucho’ Hernández hicieron lo propio sustituyendo a Puerta y Suárez en el 79′.
Aunque en el epílogo del compromiso el planteamiento sugería replegarse para custodiar la mínima ventaja frente a un rival que ganaba metros, una última genialidad liquidó el pleito en el tiempo de descuento (90+8′). El ‘Cucho’ Hernández peleó y ganó una pelota por la banda derecha, mandó un centro preciso al segundo palo y Campaz, llegando desde atrás, conectó un soberbio cabezazo para sellar el 3-1 definitivo.
Pese a que el triunfo deja algunos detalles por corregir en el funcionamiento táctico, Colombia cumple con creces en su debut mundialista y se posiciona provisionalmente como líder de su grupo, desatando la fiesta en todo el territorio colombiano.
Próximo partido: La Selección Colombia volverá a la acción el próximo martes 23 de junio a las 9:00 p. m. (hora de Colombia) cuando enfrente a la República Democrática del Congo (que viene de empatarle a Portugal) en la ciudad de Guadalajara.














