El CERMI denuncia una posible «discriminación indirecta» para usuarios de silla de ruedas o personas de talla baja que no alcanzan el techo del vehículo
La transición hacia la seguridad digital en carretera ha topado con un obstáculo de accesibilidad. El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha enviado una petición formal a la Dirección General de Tráfico (DGT) solicitando una revisión de la normativa sobre las balizas V16. Según la organización, la obligación de colocar el dispositivo en la parte más alta del vehículo resulta físicamente imposible para ciertos colectivos, lo que podría derivar en sanciones injustas.
Un obstáculo físico insalvable
En el escrito dirigido a Pere Navarro, director de la DGT, el CERMI subraya que conductores con movilidad reducida, usuarios de silla de ruedas o personas con acondroplasia (talla baja) que viajan solas no pueden cumplir con el protocolo de seguridad actual. La normativa exige que, en caso de avería o accidente, el conductor saque el brazo por la ventanilla para imantar la baliza en el techo.
Para estos conductores, realizar esta maniobra es, en muchos casos, una «imposibilidad material». El Comité advierte que multar a una persona por no cumplir una norma que físicamente no puede ejecutar constituye un supuesto de discriminación indirecta, ya que la ley no contempla «ajustes razonables» para su situación específica.
Propuestas para una seguridad inclusiva
El CERMI no solo ha planteado la queja, sino que ha solicitado cambios concretos para garantizar la igualdad de trato sin comprometer la seguridad vial:
- Excepciones normativas: Que se exima de la obligación de colocar la baliza en el techo a conductores acreditados con discapacidad que les impida el alcance.
- Ubicaciones alternativas: Regular otros puntos del vehículo que sean visibles y seguros (como el salpicadero o la luneta trasera) para estos casos específicos.
- Instrucciones técnicas: Incorporar estas salvedades en las normativas que desarrollan la obligatoriedad del sistema V16.
La organización se ha ofrecido a colaborar con Tráfico para diseñar soluciones técnicas que permitan que la baliza cumpla su función de geolocalización y aviso sin suponer un riesgo o una vulneración de derechos para el conductor con discapacidad.




















