El inicio de la era reglamentaria de 2026 está siendo una pesadilla para Aston Martin y su motorista Honda. Tras un arranque de temporada muy complicado con el AMR26, el equipo de Silverstone ha recibido un doble golpe tanto en los despachos como en la pista durante el Gran Premio de Miami.
1. Sin «ayuda extra» para Honda en los despachos
- El bloqueo de los rivales: Honda esperaba recibir concesiones o un soporte adicional por parte del resto de fabricantes de la parrilla para cerrar la brecha de rendimiento. Sin embargo, la votación y las reuniones previstas para aprobar esta ayuda quedaron suspendidas tras la negativa de uno o dos equipos competidores.
- Solo dos tokens de mejora: Al estar a más del 4% de rendimiento respecto al motor de referencia, Honda solo podrá optar a las mejoras estándar permitidas (dos tokens de desarrollo), lo que frena drásticamente el margen de evolución a corto plazo para Fernando Alonso y Lance Stroll.
2. Cero mejoras y problemas eléctricos en Miami
- Sin novedades en el coche: Aston Martin ha sido el único de los 11 equipos de la parrilla que no ha llevado ninguna mejora aerodinámica o mecánica al Gran Premio de Miami.
- Apagón en el garaje: Durante los primeros entrenamientos libres en Miami, el box de Aston Martin sufrió un grave fallo eléctrico. El equipo se quedó sin telemetría ni sistemas básicos (solo funcionaba el GPS), lo que obligó a los mecánicos a trabajar con protecciones de seguridad.
- Tiempo perdido en pista: Debido a este problema, los coches de Alonso y Stroll no pudieron salir a rodar hasta que habían transcurrido 23 minutos de la sesión, perdiendo un tiempo vital de pruebas.
En pocas palabras: El proyecto Aston Martin-Honda para 2026 se encuentra contra las cuerdas. Sin evolución en el coche, sin apoyo político de sus rivales para mejorar el motor y con problemas técnicos en el propio box, el panorama para Fernando Alonso y el equipo verde se complica de forma alarmante.















