La octava jornada del juicio contra el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, se presenta como un punto de inflexión clave para desentrañar la operativa financiera de la presunta trama de corrupción. El Tribunal Supremo retoma hoy las declaraciones con una agenda marcada por dos frentes críticos: el sistema de pagos en efectivo del PSOE y las supuestas gestiones de altos cargos para favorecer al comisionista Víctor de Aldama.
Las «incógnitas» de la caja en efectivo
La sesión ha comenzado con gran expectación ante el testimonio de Mariano Moreno, exgerente del PSOE. El magistrado busca esclarecer las dudas sobre cómo se gestionaban los fondos de la Secretaría de Organización durante la etapa de Ábalos.
Según las investigaciones previas, el exasesor Koldo García era el encargado de repartir dinero en metálico para la liquidación de gastos. Aunque desde el partido se sostiene que los fondos provenían de reintegros bancarios legales, el juez detectó «incógnitas» sobre el origen real y la naturaleza de estos pagos, derivando esta pieza de la investigación a la Audiencia Nacional.
El entorno de Montero y la sombra de los 25.000 euros
Otro de los testimonios más esperados es el de Carlos Moreno, quien fuera jefe de gabinete de la actual vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
- El conflicto: Moreno deberá explicar por qué remitió a un asesor una petición de Víctor de Aldama para aplazar la deuda de una de sus empresas.
- La acusación: Mientras el exjefe de gabinete admite la gestión pero niega irregularidades, el comisionista Aldama sostiene que Moreno recibió 25.000 euros a cambio de dicho favor.
Una jornada de altos cargos
El desfile de testigos por el Supremo no termina ahí. La fiscalía busca completar el puzzle de los contratos de mascarillas durante la pandemia —presuntamente amañados— con las declaraciones de:
- Pedro Saura: Exsecretario de Estado de Transportes y actual presidente de Correos.
- Enriqueta Chicano: Presidenta del Tribunal de Cuentas.
- Juan Carlos Cueto: El empresario señalado por la Fiscalía como el «cerebro» detrás de Soluciones de Gestión, la empresa núcleo de la trama.
Con la presencia de Ricardo Mar (exjefe de gabinete de Ábalos y hoy al frente de Paradores) abriendo la sesión, el juicio entra en una fase técnica donde los registros bancarios y las agendas oficiales determinarán si la red de influencias alcanzó el corazón administrativo del Gobierno y del Partido Socialista.















