El RC Celta de Vigo ha logrado una victoria histórica en Balaídos. Con un trabajado 1-0 frente al PAOK de Salónica, el conjunto dirigido por Claudio Giráldez ha certificado su clasificación para los octavos de final de la UEFA Europa League, una ronda que el club no pisaba desde el año 2017.
Un solitario gol del joven sueco Williot Swedberg en la segunda parte fue suficiente para decantar una eliminatoria de infarto y desatar el éxtasis entre la afición celeste.
Swedberg y el «Panda» fabrican el pase
Tras una primera parte de mucha tensión y pocas ocasiones claras, el Celta dio un paso adelante tras el descanso. En el minuto 62, una brillante combinación colectiva permitió a Borja Iglesias asistir de tacón para que Swedberg, con un disparo ajustado al palo largo, batiera a Tsiftsis. Con este tanto, el sueco se consagra como el máximo goleador histórico del Celta en el formato actual de la competición.
Solidez defensiva hasta el final
A pesar de los intentos desesperados del equipo griego, liderado por un insistente Giakoumakis, la defensa viguesa se mostró infranqueable. Starfelt lideró la zaga con solvencia y Radu estuvo atento en las pocas aproximaciones de peligro del PAOK. Giráldez gestionó los minutos finales con cambios tácticos que permitieron al Celta terminar el partido controlando el balón y sin sufrir en exceso.
















