Lo que el pasado 3 de febrero se anunció como una de las mayores apuestas estratégicas del Banco Santander en Estados Unidos —la compra del banco Webster por más de 10.000 millones de euros— se ha convertido en un «rehén» inesperado de la geopolítica. La reciente crisis diplomática entre el Gobierno de Pedro Sánchez y la Administración de Donald Trump amenaza con bloquear las autorizaciones regulatorias necesarias para cerrar la transacción.
El laberinto regulatorio
Aunque el Santander ya ha formalizado la oferta, la operación depende de la «luz verde» de cuatro organismos estadounidenses cuya independencia está bajo la lupa debido a la retórica de la Casa Blanca:
- La Reserva Federal (Fed): El principal escollo, actualmente bajo una presión sin precedentes del presidente Trump.
- La OCC: El regulador de los bancos nacionales.
- El Departamento de Justicia (DOJ): A través de su división antimonopolio.
- La FDIC: Responsable del seguro de depósitos.
Expertos del mercado advierten que, si bien estos entes son teóricamente autónomos, el presidente Trump ya ha demostrado en el pasado su capacidad de ejercer presión en operaciones corporativas y contratos federales para castigar a gobiernos «desalineados».
El conflicto de las bases como detonante
La incertidumbre nace de la negativa de España a permitir el uso de las bases militares de Rota y Morón para operaciones relacionadas con la guerra contra Irán. La respuesta de Trump desde el Despacho Oval ha sido tajante, amenazando con un «embargo» comercial y asegurando tener el derecho de frenar cualquier negocio vinculado a España:
«España no tiene absolutamente nada que necesitemos… Mañana mismo podría parar todos los negocios que tengan que ver con ellos», afirmó el mandatario estadounidense.
Reacción del mercado y de Ana Botín
A pesar de la advertencia de analistas de Wells Fargo, que señalan que la crisis bilateral podría dificultar las licencias, el mercado ha reaccionado con cautela pero sin pánico: las acciones del Santander repuntaron ayer casi un 4%.
Por su parte, la presidenta del banco, Ana Botín, mantuvo una postura diplomática en una reciente entrevista con Bloomberg TV. Aunque evitó comentar directamente sobre el futuro de la compra de Webster, reconoció que vivimos «tiempos extraordinarios» y defendió que el modelo del Santander está diseñado para resistir en un mundo «cada vez más fragmentado».
Puntos clave de la incertidumbre
- Contratos bajo lupa: La Casa Blanca está analizando qué permisos federales de empresas españolas son más sensibles para ser usados como moneda de cambio.
- Precedentes: Las críticas y amenazas de despido de Trump hacia Jerome Powell (Fed) sientan un precedente peligroso sobre la neutralidad de los reguladores.
- El factor Sánchez: La relación personal entre el presidente español y el estadounidense atraviesa su peor momento, lo que deja a las grandes multinacionales del IBEX 35 en una posición de vulnerabilidad.




















