El Ejecutivo de Pedro Sánchez hace públicos más de un centenar de expedientes coincidiendo con el 45.º aniversario del intento de golpe de Estado para «saldar una deuda histórica».
El Gobierno de España ha iniciado este miércoles, 25 de febrero de 2026, el proceso de desclasificación de los documentos relacionados con el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. La decisión, anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, supone la apertura de más de un centenar de archivos que, hasta la fecha, permanecían bajo custodia oficial. Según ha manifestado el jefe del Ejecutivo, esta medida busca profundizar en la transparencia democrática bajo la premisa de que «la memoria no puede estar bajo llave».
Dónde y cómo acceder a los documentos desclasificados
La publicación de esta documentación se articula a través de dos canales oficiales principales para garantizar el acceso a toda la ciudadanía. En primer lugar, la desclasificación se hace efectiva mediante su inserción en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Los usuarios interesados en realizar la consulta deberán acceder a la edición correspondiente al miércoles 25 de febrero de 2026 y localizar la disposición específica que regula este asunto.
De forma complementaria, el Palacio de la Moncloa ha habilitado un espacio digital en su página web oficial. En este portal, los archivos estarán previsiblemente organizados mediante un índice pormenorizado que facilitará la descarga individual de cada documento. Esta vía digital pretende agilizar la consulta para historiadores y ciudadanos, ofreciendo un listado estructurado de toda la información que ahora ve la luz.
Un centenar de archivos sobre la jornada del golpe
La decisión gubernamental se ha anticipado a la tramitación de la reforma de la Ley de Secretos Oficiales, optando por una desclasificación directa de estos expedientes vinculados al 23-F. Entre el material que se pone a disposición pública, destaca la presencia de comunicaciones mantenidas entre la Casa Real, la Presidencia del Gobierno y los mandos militares de la época. Estos registros se consideran fundamentales para que los especialistas puedan reconstruir con precisión técnica la cronología de los hechos acontecidos hace 45 años.
Asimismo, se espera que el conjunto documental incluya piezas de gran valor histórico y judicial, como el sumario del 23-F y las grabaciones de las llamadas telefónicas recibidas por el teniente coronel Antonio Tejero durante la ocupación del Congreso de los Diputados. La apertura de los archivos también contempla documentación procedente de los servicios de inteligencia, lo que aportará nuevos datos sobre la actuación de las instituciones del Estado durante la crisis de 1981.



















