La crisis del sistema ferroviario español ha estallado definitivamente. El sindicato mayoritario de maquinistas, Semaf, ha anunciado este miércoles la convocatoria de una huelga general en todo el sector. La decisión se produce como respuesta inmediata al fallecimiento de dos profesionales en apenas dos días: uno en la tragedia de Adamuz (Córdoba) y otro en el descarrilamiento de Gelida (Barcelona) ocurrido anoche.
Desde el sindicato califican de «inadmisible» el estado actual de la red y denuncian un «deterioro constante» que pone en riesgo tanto a los trabajadores como a los usuarios. Con esta movilización, los maquinistas buscan dar amparo legal a las protestas que exigen medidas de seguridad urgentes y una revisión profunda de los protocolos de mantenimiento de Adif.
Exigencia de responsabilidades penales
El comunicado de Semaf no solo anuncia el paro, sino que eleva el tono contra los responsables de la infraestructura ferroviaria:
• Denuncia judicial: El sindicato ha confirmado que exigirá responsabilidades penales a las personas encargadas de velar por la seguridad en la red, tras meses de avisos ignorados sobre el mal estado de las vías y los baches detectados por los conductores.
• Bloqueo en Cataluña: Semaf ha advertido de que la apertura del servicio de Rodalies y media distancia en Cataluña no se realizará hasta que existan «garantías de seguridad suficientes» para la circulación, especialmente tras los desprendimientos provocados por el temporal.
Un país a medio gas: Impacto de la huelga
La convocatoria de huelga general amenaza con paralizar el país en un momento ya de por sí crítico debido a las restricciones de velocidad a 160 km/h en el AVE a Barcelona y el cierre de tramos por accidentes. Se espera que la movilización afecte a:
1. Alta Velocidad (AVE, Avlo, Ouigo e Iryo): Retrasos y cancelaciones masivas en los principales corredores.
2. Cercanías y Rodalies: Servicios mínimos pendientes de negociación que podrían complicar el acceso a las grandes ciudades.
3. Mercancías: Bloqueo de la cadena de suministro ferroviaria.
Reacción del Ministerio
Esta huelga supone el mayor desafío para el ministro Óscar Puente desde que asumió el cargo. La presión aumenta sobre el Ministerio de Transportes, que ahora debe lidiar no solo con la investigación técnica de 43 fallecidos (sumando Adamuz y Gelida), sino con un colectivo laboral que se niega a operar en las condiciones actuales.



















