Las exmonjas cismáticas del monasterio de Belorado (Burgos) han negado las acusaciones de maltrato hacia las religiosas de avanzada edad que estaban bajo su cuidado en el monasterio de Orduña (Bizkaia), asegurando que dedicaron a ellas “toda la vida”.
Sor Ción y Sor Paloma, dos de las ocho exmonjas investigadas, declararon este viernes en el Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao, donde se les imputa la presunta autoría de delitos de coacciones, trato degradante, abandono, omisión del deber de socorro, falsedad documental y administración desleal. Cuatro de ellas comparecieron presencialmente y las demás lo hicieron telemáticamente.
«Hemos centrado en ellas nuestros horarios, nuestras preferencias… y ahora nos acusan de maltrato. Venimos a desmentirlo y ver si alguien nos hace caso», relataron a su llegada al juzgado. Ambas subrayaron que siempre actuaron “en conciencia” y “desde el corazón” con las religiosas mayores, quienes, según ellas, no querían abandonar el monasterio.
El pasado 18 de diciembre, agentes de la Guardia Civil trasladaron al hospital de Basurto a cinco monjas de entre 87 y 101 años tras un informe que cuestionaba las condiciones higiénico-sanitarias en las que vivían. Las familias habían denunciado además dificultades para poder visitarlas.
El abogado de las exmonjas, Florentino Aláez Serrano, aseguró que el trato hacia las religiosas fue “exquisito” y confió en que la causa pueda archivarse. Respecto al desahucio del monasterio de Belorado, previsto para el 12 de marzo, calificó la situación como “mala noticia” y adelantó que presentarán un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
Las exmonjas de Belorado permanecen en el centro del debate judicial mientras defienden su versión de que su labor siempre estuvo motivada por el cuidado y la dedicación hacia las hermanas mayores.



















