El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal, protagonizaron este miércoles un durísimo cruce de acusaciones contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al asegurar que la gestión de su Ejecutivo tras los recientes accidentes ferroviarios podría llevarle “al banquillo” de los tribunales.
En una sesión extraordinaria en el Congreso de los Diputados dedicada a abordar las consecuencias políticas del grave accidente de tren ocurrido en Adamuz (Córdoba) —que hasta ahora ha costado la vida a 46 personas— Feijóo acusó al jefe del Ejecutivo de “negligencia continuada con resultado de muerte” y afirmó que “su Gobierno se sentará en el banquillo también por esto”.
El líder de la oposición reprochó a Sánchez que hubiera ignorado advertencias sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias y no hubiera asumido responsabilidades tras la tragedia, que calificó de “evitable”. Feijóo también instó a que tanto Sánchez como el ministro de Transportes, Óscar Puente, abandonen sus cargos ante el cúmulo de fallos que, según él, condujeron a una crisis de seguridad en la red ferroviaria española.
Por su parte, Santiago Abascal se sumó a las críticas asegurando que el accidente no fue solo un desastre, sino un “crimen” cuya responsabilidad penal debe investigarse, y también auguró que Sánchez terminará respondiendo ante la justicia por su gestión.
La intervención de los líderes de PP y Vox se produjo en un clima de fuerte polarización política dentro de la Cámara Baja, en la que la derecha ha intensificado la presión sobre el Gobierno socialista tras los accidentes de Adamuz y Gelida (Barcelona). Ambos sucesos han reabierto el debate sobre la seguridad ferroviaria en España y generado exigencias de explicaciones y responsabilidades políticas, incluso en sede judicial.
El presidente Sánchez, por su parte, defendió la actuación de su Ejecutivo, subrayando que la red ferroviaria es una de las más avanzadas del mundo y rechazó las acusaciones de la oposición, calificándolas de bulos y señalando que la respuesta del Gobierno ha sido la de reforzar la seguridad y garantizar que se investiguen todas las causas.
Este cruce de declaraciones se produce en un contexto de creciente tensión política en España, con la oposición aprovechando las consecuencias de los accidentes para cuestionar la gestión del Ejecutivo y reclamar cambios en las políticas de infraestructuras y seguridad.














