Con la eliminación en Champions ante el Bayern aún reciente y la Liga prácticamente sentenciada a favor del Barcelona, el Real Madrid ya diseña la temporada 2026-27. En medio del ruido por la crisis de resultados, el presidente Florentino Pérez ha dado un paso al frente para marcar territorio, especialmente en lo que respecta a su gran protegido: Vinicius Júnior.
Ante las críticas y las dudas que han surgido en torno al rendimiento del brasileño este curso, el presidente ha sido tajante en sus conversaciones privadas: «Eso es cosa mía, dejádmelo a mí». Florentino no solo considera al ‘7’ un patrimonio intocable del club, sino que está convencido de que su renovación es la piedra angular del futuro madridista.
Un respaldo total frente a la crisis
La relación entre el mandatario y el carioca es más estrecha que nunca. Vinicius valora profundamente el apoyo institucional que ha recibido en su lucha contra el racismo, mientras que Pérez mantiene una fe ciega en el jugador que decidió las finales de París y Londres. Para el presidente, un Vinicius feliz es sinónimo de un Madrid ganador, y confía plenamente en que volverá a su mejor nivel junto a Kylian Mbappé.
Los «errores» de la temporada
A pesar de su defensa de la plantilla, Florentino asume que se han cometido fallos estratégicos que han llevado al equipo a un año que apunta a terminar «en blanco»:
- Xabi Alonso: El presidente reconoce que su fichaje como técnico fue un desencanto temprano.
- Álvaro Arbeloa: Su ascenso al primer equipo no ha dado los frutos esperados. Especialmente molesta al palco la gestión de los fichajes estrella: Mastantuono (45M€), Huijsen (62,5M€) y Álvaro Carreras (50M€), quienes han pasado más tiempo en el banquillo que reivindicando la inversión realizada.
El plan de reactivación
El mensaje desde las oficinas de Valdebebas es claro: nadie se rinde, pero habrá consecuencias. Florentino ya busca un entrenador capaz de exprimir el talento de una plantilla en la que se ha invertido una fortuna y que, según su criterio, no ha estado a la altura de las circunstancias en el campo.
Con Vinicius como eje central y la exigencia de resultados inmediata, el Real Madrid se prepara para un verano de movimientos estratégicos destinados a recuperar el trono perdido en Europa y en España.












