Los tres extremos se quedan en el cuartel general de Chattanooga recuperándose de sus molestias y se pierden el último test amistoso ante Perú en Puebla.
Contratiempo de última hora para la Selección Española en las vísperas de la gran cita mundialista. El combinado nacional ha puesto rumbo a Puebla (México) para disputar su último compromiso amistoso de preparación frente a Perú, pero lo ha hecho con tres ausencias de peso en la línea de ataque: Lamine Yamal, Nico Williams y Víctor Muñoz.
Ninguno de los tres futbolistas participó en la última sesión de entrenamiento dirigida por el seleccionador en el campo base de Chattanooga (Tennessee, Estados Unidos) y no formarán parte de la expedición que aterrizará en tierras mexicanas.
Plan de recuperación con la mirada puesta en el debut
A pesar de las alarmas que enciende siempre la ausencia de los futbolistas más desequilibrantes de La Roja, el cuerpo técnico prefiere mantener la calma. La decisión de que se queden en Estados Unidos responde a una estrategia de precaución:
- El plan: Los tres atacantes permanecerán en las instalaciones de Chattanooga para continuar con sus respectivos procesos de recuperación y puesta a punto.
- El objetivo: Evitar riesgos innecesarios en un partido amistoso y asegurar que los tres extremos estén al 100% para el estreno oficial en el Mundial.
Se espera que tanto Lamine como Nico Williams y Víctor Muñoz estén totalmente disponibles para tener minutos en el debut mundialista de España ante Cabo Verde, programado para el próximo lunes 15 de junio a las 18:00 horas.
Último ensayo general antes del Mundial
El encuentro frente a Perú, que se disputará en Puebla, será la última prueba de fuego para definir el once titular y pulir los detalles tácticos finales. El partido tendrá lugar en la madrugada del lunes al martes 9 de junio a las 04:00 hora peninsular española.
Ante la baja de sus tres principales puñales por banda, el seleccionador se verá obligado a agitar el ataque y dar protagonismo a los teóricos secundarios, quienes tendrán una oportunidad de oro para reivindicarse justo antes de que ruede el balón de verdad en la Copa del Mundo.














