La Asamblea Nacional francesa abrió este lunes un intenso debate sobre la propuesta de prohibir el acceso a las redes sociales a menores de 15 años, una iniciativa impulsada por el presidente Emmanuel Macron y respaldada por la mayoría de las fuerzas políticas.
“Esta es una batalla por las mentes libres”, declaró la diputada centrista Laure Miller al inicio de la sesión. “Nuestros hijos leen cada vez menos, duermen menos y se comparan más entre ellos. Con esta ley, estamos marcando una frontera clara y reconociendo que las redes sociales pueden ser dañinas”, añadió.
El propio Macron, en un vídeo emitido el sábado desde el Palacio del Elíseo, afirmó: “Los cerebros de nuestros hijos y adolescentes no están a la venta. Sus emociones tampoco lo están y no pueden ser manipuladas por plataformas norteamericanas o algoritmos chinos”. El presidente también anunció la prohibición del uso de teléfonos móviles en los institutos, buscando establecer una norma clara para adolescentes, familias y profesores.
Francia se propone así liderar en Europa en esta materia, siguiendo el ejemplo de Australia, que en noviembre pasado estableció una “mayoría de edad digital” de 16 años para el acceso a redes sociales. Macron ha solicitado que la ley se apruebe por vía de urgencia y pueda aplicarse antes del inicio del próximo curso escolar en septiembre.
“Hoy por hoy no existe ninguna restricción de edad”, advirtió Miller durante el debate. “Con esta ley, vamos a poner un pie en la puerta para proteger a los menores online, con sistemas de verificación de edad y estricto cumplimiento de la normativa de servicios digitales de la UE”.
El diputado de Agrupación Nacional Thierry Pérez calificó la situación como “una auténtica emergencia de salud”: “Las redes sociales han permitido que la gente se exprese, ¿pero a qué precio para nuestros hijos?”.
El proyecto de ley cuenta con el apoyo de la coalición de centro del primer ministro Sébastien Lecornu, así como de la Agrupación Nacional de Marine Le Pen y del partido de derecha moderada Los Republicanos. Sin embargo, la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon anunció su oposición, considerando la medida “una solución simplista” y un ejemplo de “paternalismo digital”, según palabras del diputado Arnaud Saint-Martin.



















