La Guardia Civil ha solicitado oficialmente a Adif, el administrador de infraestructuras ferroviarias, las imágenes de las únicas cámaras que podrían haber captado el reciente accidente entre dos trenes. Hasta el momento, Adif ha señalado que desconoce si estas cámaras estaban grabando en el momento del siniestro, lo que complica la obtención de pruebas visuales directas sobre lo ocurrido.
El accidente ha generado gran preocupación tanto entre los viajeros como en las autoridades, y la falta de información precisa ha incrementado la incertidumbre. Durante una rueda de prensa de más de dos horas y media, el ministro de Transportes, Raquel Puente, no ofreció detalles concretos sobre las causas del accidente, ni aclaró el número exacto de pasajeros que se encontraban en los dos trenes implicados.
Según fuentes cercanas a la investigación, las cámaras solicitadas podrían ser clave para determinar cómo se produjo la colisión y si hubo algún fallo técnico o humano. La Guardia Civil está revisando además otros registros y datos del sistema ferroviario, incluyendo comunicaciones entre conductores y control de tráfico, para reconstruir los hechos.
Mientras tanto, los servicios de emergencia y protección civil continúan evaluando los daños materiales y atendiendo a los afectados. Las autoridades han pedido a la ciudadanía mantener la calma y evitar difundir información no confirmada que pueda generar alarma.
El incidente ha reavivado el debate sobre la seguridad en la red ferroviaria y la necesidad de modernizar los sistemas de control y vigilancia para prevenir futuros accidentes. Expertos en transporte advierten que, aunque los accidentes graves son poco frecuentes, la transparencia y rapidez en la información son fundamentales para la confianza del público.
Las investigaciones continuarán en los próximos días, y la Guardia Civil ha señalado que no se descarta la ampliación de la búsqueda de pruebas en otras instalaciones ferroviarias cercanas al lugar del accidente.



















