La firma del Tratado este martes en Bruselas integra al Peñón en el espacio Schengen bajo tutela de España y acaba con una barrera física y emocional desde 1909.
Una década después del histórico referéndum del Brexit y tras más de un lustro de complejas negociaciones, el Campo de Gibraltar y el Peñón vivirán esta semana un hito que cambiará su fisonomía y su día a día para siempre: el derribo de la Verja.
El fin de lo que ha sido considerado uno de los pasos fronterizos más pequeños del mundo se materializará este miércoles 15 de julio de 2026, fecha en la que entrará en vigor de manera provisional el Tratado entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre el encaje de Gibraltar, cuya firma definitiva se escenifica este martes en Bruselas.
Gibraltar entra en el espacio Schengen
La desaparición de la barrera física es la consecuencia directa de la mayor novedad del acuerdo: la colonia británica pasará a formar parte del espacio Schengen de libre circulación al amparo de España (dado que el Reino Unido no pertenece a esta alianza).
- Nuevos puntos de control: Con la Verja eliminada, la calle quedará completamente abierta para peatones y vehículos. Los controles aduaneros y de seguridad se trasladarán exclusivamente al puerto y al aeropuerto de Gibraltar.
- Control biométrico: En el aeropuerto se han construido oficinas anexas donde agentes de la Policía Nacional española vigilarán el paso de viajeros a través de sistemas de control biométrico conectados a la base de datos de Schengen.
- Uso conjunto del aeropuerto: El aeródromo, construido originalmente por los británicos en el istmo durante la Segunda Guerra Mundial, pasará a ser de uso conjunto.
El fin de una barrera con más de un siglo de historia
La Verja provisional se levantó por primera vez en 1909, después de que España permitiera de forma humanitaria la instalación de barracones en el istmo (un territorio que no fue cedido en el Tratado de Utrecht de 1713) para acoger a refugiados de una epidemia de fiebre amarilla en el Peñón. Lo que nació como una medida temporal terminó convirtiéndose en una estructura fija de metal.
El «Muro de Berlín» andaluz
El momento más dramático de su historia se vivió en 1969, cuando el dictador Francisco Franco ordenó su cierre total tras otorgar Londres un estatuto de autonomía a la colonia. Durante 13 años, la Verja se convirtió en una barrera infranqueable que separó a familias enteras, obligadas a comunicarse a gritos de un lado al otro del metal.
No fue hasta diciembre de 1982, bajo el primer gobierno de Felipe González, cuando se reabrió el paso peatonal, extendiéndose a los vehículos dos años después.
Alivio para 15.000 trabajadores transfronterizos
La desaparición de la aduana física disipa el fantasma de una «frontera dura» que amenazaba la economía local. Actualmente, unas 15.000 personas (de las cuales más de 10.000 son españoles) cruzan a diario este límite para trabajar en el Peñón, junto a una media de 200 camiones de suministro que hasta ahora sufrían constantes colas y retenciones.
Con la demolición de la Verja, los municipios del Campo de Gibraltar y los 34.000 habitantes de la colonia —que en 2016 votaron en un 95,9% en contra de la salida de la UE— inician una nueva era que aspira a consolidar la prometida «zona de prosperidad compartida».

















