ALMERÍA – El trágico balance humano provocado por el incendio forestal de Los Gallardos (Almería) sigue aumentando. La muerte en el Hospital Universitario Torrecárdenas de una mujer británica de 93 años, afectada directamente por la catástrofe, ha elevado a 13 el número total de víctimas mortales, según el último informe oficial facilitado por la Junta de Andalucía.
La anciana ingresó en el servicio de urgencias en la madrugada del pasado 10 de julio. Tras ser estabilizada, fue trasladada de inmediato a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debido a que presentaba quemaduras en el 20% de su superficie corporal, un cuadro clínico sumamente crítico que se vio agravado por severas patologías previas. Antonio Sanz, vicepresidente primero del Gobierno andaluz y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, ha expresado públicamente su profundo pesar y ha trasladado las condolencias oficiales a la familia de la fallecida.
Balance de víctimas y fin de los rastreos sobre el terreno
Con esta última muerte, la estadística de la catástrofe se sitúa provisionalmente en 13 fallecidos —12 de los cuales perdieron la vida en el propio perímetro del fuego—, ocho personas que constan oficialmente como desaparecidas y ocho heridos. De estos últimos, cuatro pacientes permanecen ingresados en estado grave en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
La confirmación del deceso coincide con la finalización de las labores de rastreo sobre el terreno calcinado. La Comandancia de la Guardia Civil de Almería dio por concluidas las batidas en las que participaba un centenar de efectivos del instituto armado, la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) y Protección Civil. El fin del operativo consolida la previsión de los técnicos de que ya no se localizarán más víctimas entre los restos del incendio.
Desescalada y vuelta a la normalidad en las carreteras
En el plano de la movilidad y la logística de emergencias, la situación avanza hacia la normalización. Las fuerzas de seguridad han decretado la apertura total al tráfico de la carretera AL-6109, que había permanecido bloqueada por el avance de las llamas. No obstante, las autoridades mantienen un control estricto de accesos al municipio de Bédar, donde la entrada está estrictamente limitada a residentes y familiares, prohibiéndose el paso a personas ajenas a la localidad.
El incendio, que ya ha sido estabilizado tras calcinar unas 7.000 hectáreas y obligar a la evacuación preventiva de un millar de personas, entra ahora en una fase puramente administrativa y de evaluación.
A partir de este lunes, los ayuntamientos de las localidades afectadas —Los Gallardos, Bédar, Antas y Lubrín— procederán a la apertura de oficinas municipales de atención ciudadana. En estas instalaciones se centralizará la valoración de los daños estructurales sufridos en viviendas e infraestructuras y se gestionará la tramitación de las ayudas de emergencia económica respaldadas por el Gobierno central, la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial de Almería.
















