El joven divulgador Jorge Rey prevé un puente de mayo marcado por lluvias persistentes en el norte de España y estabilidad en el Mediterráneo, en un inicio de mes con temperaturas suaves y tendencia primaveral.
Con la llegada del puente del 1 de mayo de 2026, muchos españoles ya planifican escapadas pendientes de la previsión meteorológica. En este contexto, Jorge Rey ha adelantado su pronóstico para los primeros días del mes, apuntando a un escenario de contrastes entre el norte y el sur del país.
Según sus previsiones, basadas en el método tradicional de las cabañuelas, el inicio de mayo estará marcado por lluvias persistentes en Galicia y la cornisa cantábrica entre los días 1 y 3. Estas precipitaciones vendrán acompañadas de abundante nubosidad que podría extenderse hacia el centro peninsular, donde no se descartan chubascos aislados.
En cambio, el sur de España mantendrá un tiempo más estable y suave, mientras que el área mediterránea y el este peninsular disfrutarán de cielos más despejados y ausencia de precipitaciones significativas.
Aunque este método carece de base científica, Rey ganó notoriedad tras anticipar fenómenos como la borrasca Filomena, lo que ha incrementado el interés por sus previsiones entre el público general.
Por su parte, la AEMET se mantiene cautelosa respecto a predicciones a medio plazo, aunque coincide en señalar una tendencia general hacia temperaturas suaves y tiempo primaveral en gran parte del país.
Previsión para el resto de mayo
De cara a las semanas posteriores, Jorge Rey anticipa una evolución similar del tiempo. Las lluvias seguirán entrando por el oeste peninsular, afectando especialmente a regiones como Extremadura y el oeste de Andalucía.
A medida que avance el mes, las precipitaciones podrían desplazarse hacia el centro, con tormentas previstas en torno al segundo fin de semana de mayo en zonas como Madrid, Castilla-La Mancha y el sistema Ibérico.
Sin embargo, a partir de mediados de mes se espera una estabilización progresiva del tiempo, con un aumento de las temperaturas en el centro peninsular y una consolidación del ambiente cálido.
En términos generales, mayo de 2026 podría caracterizarse por una dinámica típica de primavera: frentes atlánticos entrando por el oeste, lluvias intermitentes en el norte y centro, y mayor estabilidad en el sur y el litoral mediterráneo.















