Roberta Metsola califica de «inaceptables» las expresiones del eurodiputado, quien vinculó la trayectoria de la exministra a su relación personal con Pablo Iglesias
El Parlamento Europeo ha emitido una amonestación formal contra el eurodiputado de Se Acabó la Fiesta (SALF), Alvise Pérez, tras los comentarios dirigidos a la también eurodiputada Irene Montero durante una sesión plenaria en Estrasburgo. La presidenta de la institución, Roberta Metsola, ha tomado esta medida tras considerar que el lenguaje empleado por Pérez, quien afirmó que Montero alcanzó su posición «casándose con su jefe», excede los límites de la cortesía parlamentaria y el respeto mutuo exigible en la Eurocámara.
Un lenguaje que trasciende la «crítica política»
Los hechos ocurrieron durante un debate dedicado, paradójicamente, al acoso sexual y el abuso de poder. En su intervención, Alvise Pérez se dirigió a la exministra de Igualdad señalando que la encontraba «un poco flojita» y vertiendo alusiones directas a su relación con el exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias. La propia Montero respondió de forma inmediata en el mismo pleno, calificando al eurodiputado de «machista».
En la misiva enviada por Metsola, a la que ha tenido acceso 20minutos, la dirigente maltesa subraya que estos comentarios «trascendieron los límites de la crítica política legítima». La presidenta recuerda que el artículo 10 del Reglamento de la cámara obliga a los diputados a mantener una conducta caracterizada por el respeto y a abstenerse de utilizar lenguaje ofensivo en los debates parlamentarios. La carta concluye con una advertencia severa, instando a Pérez a actuar con «restricción y moderación» en sus futuras intervenciones.
Precedentes y sanciones económicas
Esta amonestación representa el paso previo a la imposición de una sanción económica, un escenario que no es nuevo para el líder de SALF. Recientemente, el Parlamento Europeo ya multó a Alvise Pérez con 3.000 euros tras la grabación y difusión de un vídeo del eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar durante una discusión con una empleada de la institución. Aquella sanción conllevó, además, la prohibición de percibir dietas durante diez jornadas.
Pérez ya ha anunciado su intención de responder por escrito a la comunicación de la presidencia de la Eurocámara, en un momento en el que su actividad parlamentaria se ve también condicionada por otros frentes legales.
El suplicatorio ante el Tribunal Supremo
Más allá de las normas de conducta internas, Alvise Pérez se enfrenta a un proceso de mayor calado jurídico en Bruselas. El Tribunal Supremo ha solicitado formalmente al Parlamento Europeo la suspensión de su inmunidad parlamentaria para poder proceder con las causas judiciales que tiene abiertas en España.
Aunque el proceso para retirar el aforamiento europeo se encuentra todavía en sus fases iniciales, la Eurocámara deberá decidir en los próximos meses si concede el suplicatorio solicitado por la justicia española. Por el momento, la institución no ha fijado una fecha concreta para la resolución de este trámite, que determinará si el eurodiputado debe comparecer ante el alto tribunal.




















