En un momento de máxima tensión internacional, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha querido rebajar la presión sobre los países que, como España, han decidido no participar directamente en la campaña militar de Estados Unidos e Israel contra Irán. Durante una rueda de prensa en Macedonia del Norte, Rutte ha calificado de «apoyo habilitador clave» las tareas logísticas y de defensa que España mantiene en la región.
El sistema Patriot: 10 años de protección silenciosa
Ante las preguntas sobre el rechazo del Gobierno español a sumarse a la ofensiva, Rutte ha recordado que la contribución de los aliados no se mide solo en el frente de batalla. El secretario general puso como ejemplo principal la batería antiaérea Patriot que España mantiene desplegada en Turquía.
- Defensa estratégica: El sistema español lleva una década defendiendo intereses críticos de EE. UU. en territorio turco.
- Acceso y logística: Rutte subrayó que, aunque la campaña es estrictamente liderada por Washington y Tel Aviv, la disposición de bases y el apoyo logístico de los aliados europeos es fundamental y cuenta con un respaldo generalizado.
«Un mundo mejor sin Jameneí»
Rutte se mostró inusualmente contundente respecto al régimen iraní, al que calificó de «exportador de caos». Según el jefe de la Alianza, la degradación de la capacidad nuclear y de misiles balísticos de Irán, así como la desaparición del ayatolá Jameneí, son movimientos «aplaudidos» por la mayoría de los líderes de la OTAN.
«Irán suponía una amenaza existencial para Israel, pero también una amenaza directa para nosotros aquí en Europa. Todos estamos mejor con su capacidad nuclear derrotada», aseveró Rutte.
Próxima parada: Cumbre de Ankara
La comparecencia también sirvió para marcar la hoja de ruta de la Alianza de cara a la Cumbre de la OTAN en Ankara, que se celebrará el próximo mes de julio. Rutte enfatizó que los objetivos prioritarios para los próximos cuatro meses son:
- Inversión en defensa: Aumentar de forma tangible el gasto de los países miembros.
- Producción industrial: Incrementar la fabricación de material bélico.
- Apoyo a Ucrania: Mantener el flujo de ayuda para resistir la invasión rusa.
Finalmente, el secretario general recordó que la misión principal de la organización sigue siendo la defensa de «cada centímetro del territorio aliado» mediante un enfoque de 360 grados que incluye tanto amenazas estatales como el terrorismo global.



















