Una grave colisión entre un tren AVE de Renfe y un tren Iryo en la línea Madrid-Sevilla ha resultado en la muerte de al menos 68 personas. El accidente ocurrió a primera hora de este miércoles cerca de la estación de Urda, en Toledo, tras un fallo en el sistema de señalización LZB.
El sistema LZB, encargado de la señalización, falló alrededor de las 8:30 horas, lo que llevó a detener preventivamente a ocho trenes en un tramo de 63 kilómetros, incluidos los dos que colisionaron. Según el protocolo, en caso de fallo del sistema, los trenes deben detenerse inmediatamente por seguridad.
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Error en la orden de reanudación
El accidente se produjo cuando un controlador de Adif dio una orden errónea al maquinista del AVE, permitiéndole reanudar la marcha normal en lugar de la marcha a la vista. La marcha normal permite circular a la velocidad máxima autorizada, mientras que la marcha a la vista requiere extremar precauciones y no superar los 40 km/h, permitiendo detenerse ante cualquier obstáculo.
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El tren Iryo permanecía detenido en la vía debido al fallo del sistema, lo que no fue advertido al maquinista del AVE. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha señalado que la colisión fue consecuencia de una decisión equivocada del operador de Adif, quien autorizó la reanudación del trayecto sin las debidas precauciones.
Investigación en curso
Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos, pero las primeras informaciones apuntan a una concatenación de fallos técnicos y humanos como causa de la tragedia. Ingenieros consultados indican que este tipo de accidentes suelen ser el resultado de múltiples errores.
La Federación Castellano-Manchega de Amigos del Ferrocarril explica que existen tres tipos de marcha: normal, de maniobras y a la vista. La marcha normal es la más común y permite al maquinista circular a la máxima velocidad permitida por la infraestructura. La marcha de maniobras, en cambio, impone avanzar con prudencia a velocidades reducidas.
El accidente ha dejado a España de luto, mientras se espera que las investigaciones aporten más claridad sobre las causas exactas y las responsabilidades del siniestro.













