El actual propietario del inmueble denuncia que la intérprete y su pareja exigen 300.000 euros para abandonar la vivienda. La casa, que pertenecía a una sociedad de la fallecida actriz de ‘Escenas de matrimonio’, fue subastada por Hacienda para cubrir una deuda millonaria.
La herencia de la recordada actriz Marisa Porcel, conocida por su papel de Pepa en Escenas de matrimonio, se ha convertido en el origen de un complejo conflicto judicial y de okupación. Su hija y única heredera, Asunción Porcel —conocida artísticamente como Paloma Porcel—, ha sido acusada de permanecer de forma ilegal en un chalé de lujo en Madrid que ya no le pertenece. Según denuncia el actual propietario, la actriz y su pareja estarían exigiendo una compensación económica de 300.000 euros a cambio de desalojar la propiedad.
Paloma Porcel, cuya trayectoria profesional incluye participaciones en series como La que se avecina o Amar es para siempre, además de ser la voz habitual de Sarah Jessica Parker en España, heredó la titularidad de una sociedad que compartía con su madre, Akaster Level SL. Sin embargo, dicha herencia conllevaba una deuda con la Agencia Tributaria que ascendía a más de 1,4 millones de euros, lo que derivó en el embargo y posterior subasta del inmueble.
Una propiedad con una deuda «envenenada»
El conflicto actual tiene su origen en octubre de 2024, cuando el actual dueño, bajo el pseudónimo de Manuel Jiménez, adquirió el chalé por un importe cercano a los 700.000 euros. La vivienda procedía de una subasta del Fisco realizada meses antes para intentar saldar la deuda que Marisa Porcel mantenía con Hacienda antes de su fallecimiento en 2018.
A pesar del cambio de titularidad, la hija de la actriz y su pareja han continuado residiendo en la vivienda de facto. Según el relato del propietario a diversos medios, tras iniciar las acciones legales para solicitar el lanzamiento de los moradores, estos alegaron un supuesto derecho de tanteo y retracto para intentar adquirir la casa por el mismo precio de la subasta, amparándose en su condición de inquilinos.
La exigencia de 300.000 euros para el desalojo
Manuel Jiménez asegura que intentó llegar a una solución amistosa a través de los abogados, ofreciéndose a costear la mudanza, los gastos legales de la pareja y abonarles una suma de 20.000 euros. No obstante, la respuesta obtenida fue, en sus palabras, «lunática». La pareja de la actriz habría rechazado la oferta de forma tajante, elevando la petición a 300.000 euros para marcharse.
El propietario detalla que el compañero de Porcel justificó la elevada cifra alegando, entre otros motivos, las dificultades para trasladar los 12 vehículos que guarda en la propiedad. «Me dijo que mi oferta era ridícula», afirma el denunciante, quien califica la situación de vacile y espera ahora que el proceso judicial siga su curso tras la identificación de los residentes por parte de la Guardia Civil. El caso pone de relieve las dificultades legales para recuperar activos inmobiliarios procedentes de embargos públicos cuando los antiguos propietarios se niegan a abandonar el domicilio.


















