Tras un invierno de borrascas sucesivas, el anticiclón de las Azores toma el control. A partir de este viernes 20 de febrero, España experimentará un «ascenso térmico radical» que dejará valores más propios de abril o mayo en gran parte del país, con máximas que podrían rozar los 27°C en el sureste.
El cambio de patrón atmosférico es ya una realidad. La dorsal subtropical se impone, frenando el desfile de frentes atlánticos y despejando los cielos de norte a sur. Este fenómeno provocará que las temperaturas máximas suban de forma generalizada entre 4 y 6 grados respecto a los días anteriores, marcando un punto de inflexión meteorológico en este febrero de 2026.
Las zonas donde más se notará el «calor» primaveral
Aunque el ascenso es casi general, algunas regiones registrarán valores excepcionalmente altos para la época:
- Región de Murcia y C. Valenciana: Serán las zonas más calurosas. Este fin de semana se alcanzarán fácilmente los 24°C, y los modelos meteorológicos apuntan a que el lunes 23 el mercurio podría escalar hasta los 27°C en puntos de Murcia y Alicante.
- Andalucía y Extremadura: En el valle del Guadalquivir, ciudades como Sevilla, Córdoba y Jaén registrarán máximas de entre 22°C y 23°C tanto el sábado como el domingo.
- Interior Peninsular y Valle del Ebro: Madrid y el sur de Castilla-La Mancha superarán los 18-20°C. Incluso en zonas del norte como el sur de Galicia y Asturias, el sol permitirá alcanzar los 20°C el domingo.
El contraste: heladas nocturnas y cielos despejados
A pesar del ambiente cálido durante las horas centrales del día, el cielo despejado favorecerá la irradiación nocturna, manteniendo el ambiente frío al amanecer:
- Heladas residuales: Se esperan heladas débiles en la meseta norte y zonas de montaña, con mínimas que podrían bajar hasta los -2°C o -4°C en puntos de Castilla y León.
- Adiós al viento: Las rachas fuertes que han marcado el inicio de la semana en el bajo Ebro y Pirineos amainarán definitivamente a partir de este mediodía, dejando un ambiente muy estable.
Dato: La AEMET confirma que esta estabilidad se mantendrá, al menos, hasta el próximo martes, cuando una nueva borrasca podría intentar aproximarse por el Atlántico.




















