Si el boleto premiado este 6 de enero acaba en la lavadora o desaparece, no todo está perdido; la clave reside en la «prueba gráfica» y la rapidez al denunciar.
La mañana de Reyes es sinónimo de ilusión, pero también puede convertirse en una pesadilla si el décimo agraciado con los 200.000 euros del Primer Premio de la Lotería del Niño 2026 no aparece o se encuentra destruido. Ante la pregunta de si es posible cobrar un décimo en mal estado o sustraído, Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) es clara: existen mecanismos legales para recuperar el dinero, siempre y cuando el propietario haya sido precavido.
La importancia de la prueba gráfica
El primer consejo de los expertos es casi un ritual de seguridad: hacer una fotografía o fotocopia del décimo nada más comprarlo. En caso de robo o pérdida, esta imagen es la única prueba válida para demostrar que ese número, serie y fracción estuvieron en nuestras manos. Sin una evidencia visual, las posibilidades de cobrar un premio importante se reducen drásticamente.
Protocolo ante robo o pérdida
Si el décimo desaparece, el usuario debe actuar antes de que comience el sorteo este martes 6 de enero:
- Denuncia ante las autoridades: Acudir a la Policía Nacional o Guardia Civil aportando todos los datos del boleto.
- Notificación a SELAE: Presentar copia de la denuncia en la entidad de loterías para paralizar el pago del premio por orden judicial.
- Identificación obligatoria: Cabe recordar que para premios superiores a 2.000 euros, la ley exige identificar al ganador con su DNI, lo que permite cotejar al portador con las denuncias interpuestas. Si el premio es inferior a esa cifra, al ser un documento «al portador», cualquier persona podría cobrarlo en ventanilla sin dejar rastro.
¿Qué hacer con un décimo roto?
Si el descuido ha sido un viaje accidental al tambor de la lavadora, la recomendación de SELAE es tajante: jamás intente reconstruirlo. El uso de celo o pegamento puede alterar las medidas de seguridad químicas y físicas del papel.
El procedimiento correcto consiste en llevar todos los fragmentos a una administración de loterías. Desde allí, el décimo se remite al laboratorio de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, donde expertos peritos analizan su autenticidad. Si el informe es favorable, el propietario recibirá su premio íntegro.
Prevención para el 6 de enero
Para evitar que el azar nos juegue una mala pasada, los expertos recomiendan compartir los décimos por canales digitales (como WhatsApp) donde quede constancia de quién custodia el boleto y qué personas participan en la apuesta. La suerte del Niño está a la vuelta de la esquina, pero la seguridad del décimo depende exclusivamente del jugador.


















