Un total de 470 familias que fueron desalojadas de pedanías y urbanizaciones de San Roque y Los Barrios, ubicadas aguas abajo del pantano de Guadarranque, han comenzado a regresar a sus hogares, según ha confirmado el consejero andaluz de Presidencia, Antonio Sanz. La Junta de Andalucía, sin embargo, mantiene la recomendación de prudencia ante el riesgo de escorrentías y el elevado nivel de los cauces tras el paso de la borrasca Francis.
El desalojo se realizó de manera preventiva debido a la amenaza de nuevas crecidas del río, ya que el pantano de Guadarranque estaba prácticamente lleno y coincidía con la pleamar a las 4:00 de la madrugada. Esta mañana, con el cese de las lluvias y la mejora de la situación, los vecinos han podido retornar a sus viviendas y se ha reabierto al tráfico parte de la zona de Estación de San Roque.
El embalse se encuentra al 99,83% de su capacidad y, aunque el aliviadero estuvo a punto de rebosar, no llegó a hacerlo. Las autoridades han señalado que la situación está más controlada y podrían realizarse desembalses controlados en caso de ser necesario.
En paralelo, la borrasca Francis sigue afectando a la red viaria nacional. Hasta 32 carreteras presentan incidencias por nieve o accidentes, incluidas algunas de la red principal como la A-2 en Barcelona y Fraga, la A-3 y A-42 en Madrid, la A-50 en Ávila y la A-23 en Castellón. Madrid amaneció con una ligera nevada sin incidentes graves, gracias a la actuación preventiva de 154 máquinas esparciendo sal en vías estratégicas, accesos a hospitales y túneles.
En Castilla y León, la borrasca ha provocado temperaturas extremadamente bajas, nieblas y nieve, aunque los problemas en carreteras han sido mínimos. La única vía cortada es la DSA-191 en la zona montañosa de Candelario (Salamanca), y otras carreteras secundarias requieren precaución especial.


















