Repsol lideró las caídas en el Ibex 35 este jueves, con una fuerte bajada de casi el 6 % en su cotización, tras la publicación de sus últimas cifras de producción y márgenes correspondientes al ejercicio 2025.
La petrolera española informó de un descenso del 4 % en su producción total anual, con caídas en regiones clave como Norteamérica (-5,2 %) y Latinoamérica (-7,6 %), aunque experimentó un incremento del 5,2 % en Europa, África y resto del mundo. En el cuarto trimestre, la producción también se redujo en términos interanuales.
En contraste, el margen de refino avanzó alrededor de un 20 % interanual, mostrando fortaleza en esta división operativa. No obstante, este dato positivo no fue suficiente para compensar las preocupaciones del mercado sobre el descenso de la producción.
El mal tono de las acciones se produjo además en un contexto de retroceso de los precios del petróleo, con el Brent perdiendo más de un 3 % tras declaraciones del presidente de Estados Unidos que atenuaron los temores de una intervención militar en Irán, reduciendo así la prima de riesgo geopolítico que había impulsado previamente al crudo.
Analistas y casas de inversión han tenido reacciones divididas ante los resultados. RBC Capital rebajó su recomendación sobre Repsol a “infraponderar”, argumentando que incluso una ligera reducción de inversiones podría hacer que el flujo de caja libre de la compañía quede por debajo de la media de sus competidores y advirtiendo de la normalización de los márgenes de refino en 2026.
Por su parte, Citi mantiene una recomendación de compra, señalando que los resultados están en línea con sus expectativas, aunque con un mix de negocio más débil en exploración y producción (upstream) y más fuerte en refino y comercialización (downstream) —una combinación que difiere del consenso de mercado reciente.
Desde IG Markets se destacó que el mensaje para los inversores es de “menos volumen, pero más rentabilidad por barril”, lo que puede atraer a perfiles defensivos, aunque limita la narrativa de crecimiento si los márgenes no se mantienen elevados.
En paralelo, Repsol ha reafirmado su intención de aumentar significativamente su producción en Venezuela en los próximos años, en colaboración con socios como Eni, Shell y Chevron, un plan que ha generado interés estratégico pero también incertidumbre ante el actual clima geopolítico.
















