Michael Olise se ha consagrado como uno de los nombres propios del Mundial y del mercado de fichajes que arranca de forma inminente. Tras completar una temporada excelsa con el Bayern de Múnich, el rendimiento diferencial del centrocampista de 24 años en tierras norteamericanas con la selección francesa ha terminado por desatar el interés de los transatlánticos europeos.
Ante este escenario de máxima expectación, el futbolista ya ha comunicado a la directiva bávara su intención de mantener una reunión en cuanto finalice la cita mundialista. Olise busca despejar dudas y conocer de primera mano la consideración que se tiene de él en Múnich tras dos campañas defendiendo la camiseta del club, especialmente ahora que su estatus en el panorama internacional ha dado un salto cualitativo brutal.
Los grandes de Europa, atentos al Real Madrid
Aunque el Bayern mantiene la calma amparado en el contrato firmado hace dos años, en el seno de la entidad de Baviera empieza a existir cierta sospecha de que el jugador está siendo seducido por los cantos de sirena externos. La falta de un gesto de fidelidad por parte del extremo galo alimenta la incertidumbre sobre su continuidad.
Varios clubes importantes de la Premier League y el PSG siguen de cerca sus pasos, siempre respetando los tiempos y la posición del Bayern. Sin embargo, las miradas confluyen especialmente en el Real Madrid. A pesar de que la entidad madridista negó cualquier tipo de acercamiento a través de un comunicado oficial, es un futbolista que agrada enormemente en las oficinas de Chamartín. De hecho, las informaciones apuntan a que los movimientos procedentes de la capital de España son los que despiertan un mayor atractivo en el propio jugador.
El desenlace de esta situación comenzará a vislumbrarse una vez caiga el telón del Mundial, momento en el que Olise y su entorno se sentarán a analizar las cartas sobre la mesa y a transmitir sus deseos definitivos a los dirigentes alemanes.
















