Desde la cumbre de la UE en Chipre, el presidente del Gobierno advierte de que el Ejecutivo actuará con «total contundencia» si se aprueban leyes que generen ciudadanos de «primera y de segunda».
NICOSIA (CHIPRE) | En una segunda jornada marcada por la política nacional en la cumbre informal de líderes europeos, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lanzado una dura advertencia contra los acuerdos alcanzados por el Partido Popular y Vox en regiones como Extremadura y Aragón. Sánchez ha acusado a ambas formaciones de «violar la Constitución» al promover el principio de «prioridad nacional», lo que a su juicio supone una discriminación directa entre ciudadanos.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que este concepto atenta contra los principios básicos de igualdad y no discriminación recogidos en la Carta Magna, independientemente del origen, raza, género u orientación sexual de las personas.
El respaldo de Amnistía Internacional
Sánchez ha querido destacar la postura de Amnistía Internacional, organización que recientemente ha advertido sobre el riesgo que estos pactos suponen para los derechos humanos en España. «No puedo sino coincidir con esa apreciación», ha señalado el presidente, recordando que la prioridad nacional abre la puerta a una exclusión que hoy afecta a los migrantes pero que, según ha alertado, mañana podría dirigirse a cualquier otro colectivo.
Para el presidente, estos acuerdos suponen un «proyecto de involución» que resulta un «auténtico desastre» para los intereses de las comunidades afectadas y del conjunto del país.
El señalamiento a colectivos sociales
Otro de los puntos críticos señalados por Sánchez ha sido el supuesto señalamiento a asociaciones que realizan políticas sociales fundamentales donde el Estado no llega. El presidente ha denunciado que los acuerdos de la derecha y la ultraderecha ponen en el foco a entidades:
- Religiosas y de asistencia social.
- Feministas y en defensa de la diversidad.
«España avanza cuando reconoce derechos y ve la diversidad como un elemento de prosperidad, no cuando ve en ellos un riesgo que no existe», ha afirmado Sánchez.
Un mensaje de tranquilidad
Ante el temor de que estas políticas se materialicen en leyes autonómicas, el presidente ha enviado un mensaje de calma a la ciudadanía, garantizando que el Gobierno de España ejercerá su función de vigilancia. Ha asegurado que, ante cualquier norma que contravenga los principios constitucionales de igualdad, el Estado intervendrá «con la fuerza de la ley y con total contundencia» para proteger los derechos de todos los ciudadanos, vivan donde vivan.















