El presidente del Gobierno califica de «ilegales e indiscriminados» los ataques contra una decena de países, incluido el impacto de un dron en una base británica en Chipre.
En un contexto de máxima tensión internacional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha condenado de forma enérgica la oleada de ataques lanzada por Irán en las últimas horas. La ofensiva, que ha alcanzado a Israel, diversos países del Golfo y Chipre, marca un punto crítico en la escalada bélica que ya se extiende por toda la región.
Una condena sin paliativos
A través de sus canales oficiales, Sánchez ha expresado su rechazo absoluto a las acciones militares de Teherán, que han afectado a Arabia Saudí, Baréin, Catar, Chipre, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Israel, Jordania, Kuwait y Omán.
«La violencia solo genera más violencia. Las bombas alcanzan objetivos militares, pero también calles, aeropuertos, colegios y hogares de civiles inocentes», ha advertido el jefe del Ejecutivo.
El presidente no solo ha señalado a Irán; también ha incluido en su condena el lanzamiento de misiles por parte de Hezbolá y la respuesta militar de Israel en Líbano, instando a todas las partes a romper la «espiral de violencia» y regresar a la vía diplomática.
Alarma por el ataque en Chipre
Uno de los puntos más preocupantes de esta jornada ha sido el impacto de un dron de fabricación iraní en la base británica de Akrotiri, situada en territorio chipriota. Sánchez ha mantenido una conversación directa con el presidente de Chipre, Nikos Jristodoulides, para trasladarle la solidaridad de España ante este ataque en suelo europeo.
La postura de Exteriores: Europa como eje de paz
En sintonía con el presidente, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha reforzado el mensaje de moderación. Según Albares, el papel de la Unión Europea debe ser el de un «proyecto de paz» que actúe con equilibrio.
Las claves del mensaje del Gobierno:
- Desescalada inmediata: Exigencia de detener los bombardeos de forma urgente.
- Derecho Internacional: Respeto estricto a la legalidad para evitar una guerra abierta regional.
- Protección civil: Denuncia del impacto de los ataques en infraestructuras críticas y zonas residenciales.



















