La colaboradora dejó en directo el espacio de debate de La 2 tras denunciar un trato desigual en los turnos de palabra, una decisión ante la cual el presentador ha pedido disculpas argumentando que solo le solicitó mediante un gesto que respetase el orden de intervención.
El plató del programa Malas Lenguas Noche, emitido en La 2 de RTVE, se convirtió este sábado en el escenario de un tenso desencuentro profesional en pleno directo. La periodista y tertuliana Marta Gómez Montero decidió abandonar de forma repentina el estudio de grabación tras manifestar públicamente sentirse «absolutamente humillada» por el presentador del espacio, Jesús Cintora. El incidente, que interrumpió el normal desarrollo del debate televisivo, generó una visible estupefacción tanto entre los espectadores como en el resto de los colaboradores presentes en la mesa de discusión.
El motivo que originó el conflicto surgió en el momento en que el conductor del formato dio paso a Gómez Montero para que expusiera su análisis sobre la controversia política de la semana, centrada en las declaraciones del líder del Partido Popular, Alberto Núñez-Feijóo, quien calificó el absentismo laboral como un «cáncer». Fue en esa transición cuando la periodista optó por plantarse, rehusando participar en el turno de palabra asignado. Acto seguido, comenzó a recoger sus pertenencias personales con la firme intención de abandonar definitivamente el plató de televisión.
La denuncia de Gómez Montero en pleno directo
Antes de consumar su marcha, Marta Gómez Montero expuso de manera tajante los motivos de su descontento ante Jesús Cintora, afirmando que no estaba dispuesta a recibir de nuevo lo que consideraba una humillación pública. La comunicadora alegó que se había sentido ninguneada en el reparto de las intervenciones y que no apreciaba un equilibrio en el trato respecto al resto de los tertulianos del programa de La 2.
Visiblemente afectada y rota en llanto durante su argumentación, Gómez Montero confesó ante las cámaras haber soportado la situación durante un tiempo prolongado por motivaciones puramente económicas y familiares, en alusión al pago de sus facturas y al sustento de sus hijos. Para ejemplificar la determinación de su postura, la periodista recurrió a una referencia literaria de la obra El coronel no tiene quien le escriba, señalando que prefería la precariedad antes que continuar tolerando la dinámica del programa. Tras estas palabras, se retiró el micrófono y abandonó el estudio en medio de un absoluto silencio por parte de los demás integrantes de la mesa.
La reacción de los colaboradores y las disculpas de Jesús Cintora
La abrupta salida de la tertuliana provocó una reacción inmediata en el plató. El presentador, Jesús Cintora, se mostró inicialmente descolocado ante la gravedad de los reproches y aseveró que en el espacio televisivo no se humillaba a ningún participante, añadiendo que la decisión de marcharse correspondía únicamente a la propia periodista. Por su parte, la colaboradora Esther Palomera intervino para reflejar el sentir general del equipo, manifestando que el desencuentro no resultaba agradable para ninguno de los profesionales allí reunidos y reconociendo que el episodio había dejado «con muy mal cuerpo» a los presentes.
Con posterioridad, y consciente de la repercusión que el suceso estaba adquiriendo en las redes sociales, Jesús Cintora interrumpió la escalada del debate para ofrecer explicaciones detalladas sobre lo ocurrido y pedir las disculpas pertinentes en caso de que la profesional se hubiera sentido damnificada. El comunicador de RTVE aclaró que su comportamiento se limitó a realizar un gesto puntual de cortesía televisiva, solicitando a Gómez Montero que esperara a su turno de palabra, que no cortara a los demás intervinientes y que evitara hablar por lo bajo. Finalmente, Cintora defendió la transparencia del programa al abordar el incidente en directo y subrayó que las puertas del espacio permanecen abiertas para el retorno de la periodista cuando ella lo estime oportuno.


















