Un juzgado de Ceuta ha condenado a un joven por un delito de lesiones por imprudencia tras el ataque de su perro, un pastor malinois, a una mujer que caminaba por la vía pública. La agresión provocó graves heridas faciales a la víctima, que requirieron tratamiento quirúrgico y han dejado secuelas con perjuicio estético moderado.
Según informa El Faro de Ceuta, la sentencia ha sido dictada por la titular del Juzgado de lo Penal número 1 de la ciudad, después de que el acusado reconociera los hechos y aceptara la responsabilidad penal, exculpando a su entonces pareja.
El condenado ha aceptado una pena de tres meses de prisión, que queda suspendida durante un periodo de dos años siempre que no vuelva a delinquir y que abone íntegramente la indemnización fijada. Además, deberá pagar 25.623 euros en concepto de responsabilidad civil por los daños causados a la víctima.
Ataque inesperado en plena vía pública
Los hechos ocurrieron a las 7:45 horas del 11 de abril del año pasado, cuando la mujer paseaba con su propio perro por la calle Clara Campoamor. De forma sorpresiva, el pastor malinois, propiedad del acusado, se abalanzó sobre ambos, causándoles lesiones de consideración.
El juzgado considera probado que el acusado omitió las más elementales normas de cuidado y vigilancia sobre un animal catalogado como potencialmente peligroso, permitiendo que se escapara y atacara tanto a la mujer como a su mascota.
Incumplimiento de la normativa
Tal y como recoge El Faro de Ceuta, el perro se encontraba suelto, sin correa ni bozal, carecía de las vacunas obligatorias y no contaba con el preceptivo seguro de responsabilidad civil, incumpliendo de forma grave la normativa sobre tenencia de perros potencialmente peligrosos.
Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió varias mordeduras, una herida con colgajo en la región frontal izquierda y tres heridas en la mejilla, que precisaron tratamiento quirúrgico, sutura por planos, medicación, vacunación antirrábica y antitetánica, además de curas periódicas.
El proceso de curación se prolongó durante 15 días, tres de ellos impeditivos, quedando como secuelas cicatrices visibles en el rostro que suponen un perjuicio estético moderado, valorado en 12 puntos.
La perjudicada ha reclamado tanto por las lesiones sufridas como por los gastos veterinarios derivados de la atención a su perro. El acuerdo alcanzado entre las partes evitó la celebración del juicio oral, que estaba previsto en el Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta.



















