Una de las historias más desgarradoras del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) es la de una niña de seis años que ha quedado huérfana tras perder a sus padres, a su hermano pequeño y a un primo en el siniestro. La menor fue la única superviviente de su familia y pasó la noche custodiada por una agente de la Guardia Civil después de ser encontrada sola, deambulando por la vía del tren.
La familia, los Zamorano Álvarez, era natural de Aljaraque (Huelva) y viajaba en el tren Alvia 2384 junto a otros 179 pasajeros. Regresaban a casa tras pasar unos días en Madrid, donde habían viajado como regalo de Reyes para visitar el estadio Santiago Bernabéu y asistir a un partido del Real Madrid. Según fuentes cercanas, también tenían previsto asistir al musical El Rey León.
El accidente se produjo tras la colisión del Alvia con un tren de la compañía Iryo. Como consecuencia del impacto, fallecieron el padre, Pepe Zamorano; la madre, Cristina Álvarez; el hijo menor de la pareja; y un primo de 23 años que viajaba con ellos. La niña logró salir por la ventana de uno de los vagones delanteros y fue localizada poco después por agentes de la Guardia Civil. Apenas sufrió heridas leves y recibió tres puntos de sutura en la cabeza.
Durante horas no se tuvo noticia del paradero del resto de la familia, lo que provocó una búsqueda desesperada por parte de sus allegados. Juan Barroso, primo del padre, recorrió varios hospitales de Jaén, Úbeda y Córdoba en busca de información. Denunció públicamente la falta de comunicación por parte de las autoridades y el sufrimiento causado por la incertidumbre durante la noche posterior al accidente.
Finalmente, el alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández, confirmó el fallecimiento de los cuatro miembros de la familia. La menor fue reunida este lunes con su abuela y permanece con ella en un hotel de Córdoba, donde trata de recuperarse del trauma vivido.
El caso ha causado una fuerte conmoción social y ha vuelto a poner el foco en la seguridad ferroviaria. Familiares de las víctimas han reclamado explicaciones y responsabilidades, señalando que incidentes previos en la misma línea podrían haber alertado de posibles fallos en la infraestructura.

















