Avance del capítulo 356 del martes, 17 de febrero: Luisa sospecha de un posible cambio de recién nacido mientras Adriana lucha por recuperarse tras un alumbramiento en el que peligró su vida
La tensión alcanza niveles máximos en ‘Valle Salvaje’. Tras la celebración del enlace entre Adriana y Rafael, la trama se sumerge en las consecuencias de un parto agónico que ha dejado a la protagonista en una situación de extrema debilidad. En el capítulo de este martes, 17 de febrero, los espectadores asistirán a la recuperación de Adriana, quien, tras dar a luz a una niña en una intervención complicada por venir de nalgas, promete luchar por la libertad de su hija. Sin embargo, la sombra de la duda planea sobre el recién nacido tras las inquietantes revelaciones de las parteras.
Un parto al límite y dudas sobre la identidad del bebé
La salud de Adriana sigue siendo motivo de gran preocupación en la casa. Pura, la partera, no ha ocultado ante José Luis la gravedad de lo sucedido: se temió seriamente por la vida de la madre y de la pequeña debido a la gran cantidad de sangre perdida. Aunque el peligro inmediato parece haber pasado, la fragilidad de la mujer es absoluta, hasta el punto de confesarle a Bárbara que los dolores fueron tan intensos que apenas conserva recuerdos nítidos de lo ocurrido.
El conflicto estalla en torno a la identidad del bebé. Mientras José Luis afirma con rotundidad que la niña es idéntica a Julio, Victoria disiente, asegurando que no guarda parecido con nadie de la familia. Pero el giro más oscuro llega de mano de Luisa, quien, tras vencer su miedo, le confiesa a Pepa algo que podría cambiarlo todo: escuchó a las parteras decir que el bebé era, en realidad, un niño. Esta sospecha de un posible intercambio o engaño no termina de ser creída por su hermana, pero siembra una desconfianza letal sobre Pura y su equipo.
Intrigas cruzadas: Mercedes, Dámaso y la llegada de Enriqueta
Más allá del lecho de la recién parida, la vida en el Valle sigue marcada por las traiciones y los secretos. Dámaso y Victoria han pasado la noche juntos, un encuentro que deja a Dámaso sumido en el temor a ser descubierto. Sus miedos no son infundados, ya que Mercedes no tarda en interrogarle directamente sobre su paradero durante la noche.
Paralelamente, la llegada de Enriqueta, la madre de Braulio, empieza a surtir efecto en la convivencia. Enriqueta busca respuestas sobre la muerte de su marido, Domingo, y trata de averiguar si Mercedes conocía la existencia de enemigos o problemas que pudieran haber desencadenado su final. Mientras tanto, Braulio intenta calmar las aguas prometiendo a su madre que, a partir de ahora, actuará con mucha más cautela en sus movimientos.
El arrepentimiento de los hombres de la familia
La actitud de Rafael y José Luis durante el difícil parto de Adriana ha generado una fuerte fractura familiar. Alejo no dudó en enfrentarse a ambos, reprochándoles su ausencia en un momento tan vital y advirtiéndoles de que se arrepentirán de no haber estado presentes. La tensión es especialmente palpable entre Victoria y José Luis, después de que este le recordara que lo está perdiendo todo. Con Adriana recuperándose lentamente y jurando un futuro libre para su pequeña, el misterio sobre lo que realmente ocurrió en esa habitación durante el parto promete sacudir los cimientos de Valle Salvaje.




















