Ryad Mezzour, ministro marroquí de Industria y Comercio, destacó este miércoles la importancia de la colaboración entre España y Marruecos durante su visita a Madrid con motivo de la Reunión de Alto Nivel (RAN) entre ambos países. En una entrevista, el político subrayó la relevancia del apoyo español al plan de autonomía del Sáhara y abordó las perspectivas de cooperación económica e industrial.
“España ha jugado un papel muy importante para ayudar a todas las partes a adoptar esta solución [del Sáhara], que es justa, equitativa y política, y permitirá un porvenir mejor para todos en la región”, afirmó Mezzour. El ministro destacó que, aunque Estados Unidos y otros actores internacionales respaldan la iniciativa, el apoyo simbólico de España es crucial debido a su conocimiento histórico del territorio.
Respecto a la gestión del espacio aéreo del Sáhara, Mezzour señaló que Marruecos aspira a asumir responsabilidades plenas, subrayando que “cuando hay un territorio de soberanía de un país, es mejor que el país se ocupe de todos los temas que sean aéreos, terrestres o marítimos”. Sin embargo, evitó pronunciarse directamente sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, señalando que “este tema no forma parte de nuestras discusiones ahora”.
El ministro también abordó la cooperación económica, destacando que Marruecos es el primer socio económico de España en África y que la relación comercial está en pleno crecimiento. “La plataforma marroquí y la plataforma española se complementan; lo más importante es discutir qué papel debe jugar cada plataforma para que se completen y no se destruyan mutuamente. Completarnos para que juntos seamos más fuertes”, explicó.
Mezzour resaltó la importancia de los puertos en la cooperación bilateral, destacando el papel de Tánger y los nuevos proyectos portuarios en Nador y Daglar, y señaló que la integración económica entre ambos países beneficia a ambas partes. “Una España que se porta bien, es un Marruecos que se porta bien”, concluyó el ministro.
Durante la entrevista, Mezzour reiteró la voluntad de Marruecos de respetar los acuerdos bilaterales y de trabajar conjuntamente en temas estratégicos como la inmigración y la seguridad, evitando que estas cuestiones se conviertan en moneda de cambio en las negociaciones.


















