La cantante y presentadora Leticia Sabater ha vuelto a captar todas las miradas en la capital aragonesa con una celebración navideña de empresa poco convencional. Lejos de un escenario tradicional, la artista protagonizó este jueves una fiesta privada en una espectacular limusina Hummer que recorrió el centro de la ciudad.
El evento reunió a una veintena de empleados de la empresa zaragozana Deep Delay, especializada en la organización de espectáculos. Pasadas las 19.30 horas, los asistentes subieron al vehículo de lujo, donde Sabater los recibió con una improvisada alfombra roja y un animado ambiente festivo. La artista apareció con el mismo vestuario que luce en su último videoclip navideño, La conejita de Papá Noel, incluyendo sus ya características orejitas.
Durante aproximadamente una hora, la limusina transitó por algunas de las vías más emblemáticas de Zaragoza, como el paseo de la Independencia, la Gran Vía y la plaza del Pilar, despertando la curiosidad y el entusiasmo de numerosos viandantes, que no dudaron en saludar al inusual desfile sobre ruedas.
“Ha sido una auténtica locura, divertida y totalmente diferente a cualquier otra cena de empresa en la que haya participado”, aseguró Sabater desde el interior del vehículo, donde no faltó el champán ni la música. Según explicó, este tipo de celebraciones suelen incluir un concierto y una sesión de fotos, pero en esta ocasión la experiencia fue completamente inesperada tanto para ella como para los trabajadores asistentes.
La cantante también confesó que viajar en limusina era un sueño de juventud, inspirado por figuras como Michael Jackson, y que poder vivirlo ahora en Zaragoza ha sido “como sentirse reina por un día”.
Leticia Sabater mantiene una estrecha relación con Aragón, región que visita con frecuencia para ofrecer conciertos y participar en diferentes eventos. Esta vez, sin embargo, su paso por Zaragoza quedará en el recuerdo por haber convertido una simple cena de empresa en un auténtico espectáculo ambulante.



















