Los fuegos afectaron a zonas de vegetación, contenedores y márgenes de carretera en distintos puntos cercanos al centro
El Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta ha dejado visto para sentencia el juicio celebrado contra A.K., acusado de un delito de incendio forestal por una sucesión de fuegos registrados en septiembre de 2018 en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
El Ministerio Fiscal mantuvo su petición inicial de tres años de prisión, además de 16 meses de multa, con una cuota diaria de 10 euros, al considerar acreditado que el acusado fue el responsable de los distintos focos incendiarios detectados en el entorno del centro.
El primero de los incendios se originó en las proximidades del centro ecuestre, donde resultaron afectados unos 60 metros cuadrados de pastizal y matorral, así como un alcornoque y un eucalipto.
Cinco focos en distintos puntos
Según se expuso durante la vista oral, el segundo foco se localizó en un contenedor situado junto a la carretera de acceso al CETI. El tercero se produjo en una zona de cañaverales, afectando a una superficie aproximada de diez metros cuadrados. El cuarto incendio tuvo lugar en el acceso a un búnker militar abandonado, en los márgenes de la carretera N-354.
El quinto y último foco fue detectado en el interior de un conducto de agua que cruza la vía y desemboca en la playa de Benítez.
Durante su declaración, el acusado aseguró que en aquel momento residía en el CETI, pero negó cualquier implicación en los incendios, afirmando que no se encontraba en la zona cuando se produjeron los hechos.
Declaraciones contradictorias
Uno de los vigilantes de seguridad que inicialmente le había señalado como autor de los fuegos matizó posteriormente su testimonio, indicando que no podía afirmar con total certeza que fuera el acusado quien los provocara.
Por su parte, agentes de la Guardia Civil explicaron que localizaron a A.K. tras recibir el aviso de la dirección del centro y que este se encontraba muy próximo a las zonas afectadas. El informe del Seprona concluyó que los incendios no supusieron riesgo para la vida o la integridad física de las personas.
El perito que intervino en el juicio subrayó que todos los fuegos fueron intencionados y presentaban un mismo patrón de actuación. Concluidas las declaraciones, el procedimiento quedó visto para sentencia.

















