Una importante operación antidroga de la Guardia Civil ha permitido frustrar un pase de más de dos toneladas de hachís en aguas de Ceuta, asestando un duro golpe a las organizaciones criminales que operan en la ruta del Estrecho. Los hechos se saldaron con la detención de cinco personas y la intervención de una narcolancha, según ha informado El Faro de Ceuta, medio que ha adelantado la información.
La actuación, desarrollada durante la noche, contó con la participación de varias unidades del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, entre ellas las patrulleras ‘Río Tiétar’ y ‘Río Arlanza’, consideradas dos de las embarcaciones más avanzadas del Instituto Armado. Los agentes lograron recuperar tanto los fardos que permanecían a bordo de la embarcación como aquellos que los presuntos narcotraficantes arrojaron al mar en su intento de huida.
La descarga de la droga se prolongó hasta pasadas las nueve de la noche en la base del Servicio Marítimo, ubicada en el puerto pesquero, donde decenas de agentes formaron una cadena para retirar los fardos. El volumen de la intervención obligó a emplear varios vehículos para su traslado, lo que evidencia la magnitud de uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico registrados recientemente en la zona. Aunque el peso exacto aún no ha sido confirmado de manera oficial, se estima que supera las dos toneladas.
Además del estupefaciente, la Guardia Civil logró decomisar la semirrígida utilizada para el transporte de la droga, una embarcación que quedó intervenida en la base del Instituto Armado. La operación se cerró sin que los implicados lograran escapar, gracias a la coordinación entre unidades marítimas de distintas demarcaciones.
Los cinco detenidos serán puestos a disposición judicial en las próximas horas por delitos contra la salud pública y contrabando. Uno de ellos tuvo que ser trasladado en ambulancia tras presentar síntomas de hipotermia, según detalla El Faro de Ceuta.
Este operativo refuerza la presión policial sobre las redes de narcotráfico que intentan consolidarse en la ruta del Estrecho, caracterizada en los últimos meses por un aumento de la actividad de narcolanchas y por la peligrosidad de los pases, en los que los delincuentes no dudan en emplear maniobras violentas para proteger la mercancía.



















