El parto de la nueva duquesa se convierte en una pesadilla. Mientras Adriana se despide de Rafael sumida en el pánico, la guerra por el poder en la Casa Grande estalla con un enfrentamiento definitivo entre Rafael y José Luis.
La alegría por la boda de Adriana y Rafael se ha transformado en angustia pura. En el capítulo de este viernes 13 de febrero, la salud de la protagonista pende de un hilo. Lo que debería ser un momento de felicidad se ha tornado en una lucha contra el tiempo y la biología, con toda la familia conteniendo el aliento ante un desenlace que parece fatal.
Un parto al límite y un mal presentimiento
Adriana está agotada y aterrorizada. En una desgarradora confesión a Luisa, la joven asegura sentir que algo no marcha bien con su hijo. Sus lágrimas y su debilidad han contagiado incluso a los más fuertes: Bárbara admite no haber visto nunca a su hermana con tanto miedo, y el propio Rafael se rompe al ver que podría perder a su mujer y a su heredero al mismo tiempo.
Pura, cuya experiencia es vital en estos momentos, es realista con la situación. Tras advertir a Victoria de que solo un milagro (o mucha oración) puede salvar a Adriana, le implora a la parturienta que saque fuerzas de donde no las tiene: es una cuestión de vida o muerte para ambos.
«Aquí el Duque soy yo»: La rebelión de Rafael
Mientras en la alcoba se lucha por la vida, en los pasillos se lucha por el mando. José Luis, fiel a su carácter despótico, intenta imponer su voluntad sobre el proceso del parto y la gestión de la casa. Sin embargo, se encuentra con un Rafael que ya no es el hijo sumiso de antaño.
Rafael le recuerda a su padre que, tras su abdicación, el título y el poder residen ahora en él. Este choque de trenes deja claro que el orden jerárquico en Valle Salvaje ha cambiado para siempre, especialmente ahora que Mercedes y Dámaso también han alzado la voz contra los abusos pasados de José Luis.
Secretos de familia y sospechas
El entorno de la Casa Grande es un nido de intrigas que no descansa ni en las peores crisis:
• El enigma de Enriqueta: La madre de Braulio sigue bajo la lupa. Mientras Alejo sospecha que Luisa oculta información vital, Enriqueta intenta silenciar a su hijo Braulio, exigiéndole que deje de investigar la muerte de su padre tras las amenazas veladas de José Luis.
• La lealtad de Luisa: Tras encararse con José Luis y negarse a abandonar el valle, Luisa se mantiene como el principal apoyo de Adriana, desafiando cualquier orden de expulsión.
• El futuro de Pepa: La intención de la doncella de marcharse sigue provocando movimientos. Eva presiona a Martín para que declare su amor y logre que Pepa se quede en el Valle.



















