La organización de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 solo dispuso 10.000 unidades para los más de 3.000 atletas, una cifra que contrasta con los 300.000 repartidos en París 2024 y que ha desbordado las previsiones sanitarias.
El Comité Olímpico Internacional (COI) se enfrenta a un inesperado contratiempo logístico en las sedes de los Alpes italianos. Apenas 72 horas después del encendido de la antorcha olímpica, las existencias de preservativos gratuitos destinados a los deportistas se han agotado por completo. La situación ha generado una notable polémica en Italia, poniendo en entredicho la planificación de las autoridades sanitarias y deportivas para esta cita invernal.
Un error de cálculo en la prevención
En esta edición, más de 3.000 deportistas se encuentran distribuidos en dos sedes principales y seis villas olímpicas. Con el objetivo de fomentar el sexo seguro y preservar la salud de los competidores, la organización puso a disposición de los atletas un total de 10.000 preservativos. Sin embargo, la demanda ha superado cualquier expectativa, agotando el suministro en solo tres días.
Esta cifra resulta especialmente reducida si se compara con los precedentes inmediatos. En los Juegos Olímpicos de París, celebrados en el verano de 2024, la organización distribuyó hasta 300.000 unidades. En los Alpes, la previsión apenas contemplaba una media de tres unidades por atleta para toda la duración del evento, un cálculo que se ha revelado insuficiente mientras los deportistas permanecen a la espera de nuevos suministros.
Reacciones en las sedes italianas
La escasez de material preventivo ha saltado a la primera línea de la actualidad en los medios locales. El gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, se había pronunciado recientemente sobre la importancia de estas medidas bajo el lema: «La salud ante todo: prevención y sentido común». Fontana incluso llegó a promocionar paquetes de preservativos serigrafiados con el símbolo de la Región de Lombardía en la villa de Milán, una iniciativa que ahora se ve empañada por la falta de stock.
Socialización en las villas olímpicas
Las instalaciones olímpicas actuales están diseñadas no solo para el descanso, sino también para fomentar la convivencia entre los participantes. Aunque el acceso está estrictamente prohibido a personas ajenas a los Juegos, los atletas disponen de diversos espacios de socialización que incluyen discotecas, bares y zonas de esparcimiento.
Si bien el objetivo principal de los deportistas es la competición y la consecución de medallas, las villas funcionan como núcleos de intensa interacción personal. La actual carencia de medios profilácticos supone un problema de urgencia para el COI, que ve comprometido su mensaje institucional de prevención frente a las enfermedades de transmisión sexual en un entorno de alta convivencia.




















