La política exterior española se ha convertido en el nuevo centro de batalla entre el Gobierno y la oposición. El Partido Popular ha advertido hoy sobre el riesgo de un conflicto internacional con la administración de Donald Trump, calificando de «numeritos» la gestión de Pedro Sánchez, mientras que el Ejecutivo insiste en que España sigue siendo un «socio fiable» a pesar de las recientes tensiones militares.
La controversia estalla tras las declaraciones del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, quien sugirió una revisión de la relación con la OTAN debido a la negativa de España (y otros países) a permitir el uso de bases militares y espacio aéreo para operaciones en la guerra de Irán.
El PP denuncia «irresponsabilidad» y riesgos para la seguridad
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha calificado de «irresponsabilidad» la postura del Ejecutivo. Según Muñoz, España no tiene la posición de fuerza necesaria para enfrentarse diplomáticamente a Washington, recordando que, aunque Estados Unidos no necesita la defensa de España, «España sí necesita la OTAN para ser defendida».
La formación popular ha comparado la gestión española con la de Italia:
- Italia: Denegó el uso de una base en Sicilia sin generar un conflicto abierto.
- España: Según el PP, el Gobierno ha convertido la negativa en un problema de seguridad nacional por beneficios políticos internos.
El Gobierno apela al Derecho Internacional
Desde el Palacio de la Moncloa, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha restado importancia a las advertencias de Rubio, asegurando que la relación bilateral es «absolutamente fluida y normal». Como prueba de este vínculo, Saiz destacó la presencia de oficinas comerciales en EE. UU. y la próxima apertura de dos nuevas sedes.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha sido tajante al afirmar que no teme represalias por parte de la Casa Blanca:
- Sostiene que España es un aliado «imprescindible» en la OTAN.
- Reitera que la posición de España está alineada «siempre» con el derecho internacional y los principios de las Naciones Unidas.
El origen del conflicto: las bases y el espacio aéreo
El núcleo de la fricción reside en la prohibición española de que Washington utilice las bases de uso conjunto para ataques contra Irán. Mientras el Gobierno defiende que esta decisión protege la legalidad internacional sin romper el vínculo trasatlántico, la oposición teme que el tono utilizado por Sánchez acabe por aislar a España dentro de la estructura de defensa occidental.




















