Martes, 21 de abril de 2026. En una jornada clave de LaLiga, el Real Madrid volvió a imponerse al Alavés por 2-1, apoyándose en la pegada de Kylian Mbappé y en el descaro eléctrico de Vinicius Junior. El guion, sin embargo, tuvo final a la española: el tanto de T. Martínez en el 90’ obligó a sufrir hasta el último suspiro, pero los blancos sostuvieron el resultado y se llevaron tres puntos fundamentales.
El partido arrancó con el control del equipo madrileño, buscando romper líneas con velocidad y sosteniendo la iniciativa. El Alavés, bien plantado, intentó encontrar resquicios a la contra, consciente de que el Madrid castiga cada error con precisión quirúrgica. La recompensa llegó pronto para los locales: el 30’ apareció Mbappé, firmando el 1-0 con una acción que encendió el estadio y marcó la ruta de un partido que se empezaba a decidir por detalles.
Goles y momentos: Mbappé adelanta y Vinicius sentencia en el 50’
- 30’ — Real Madrid: K. Mbappé (1-0)
- 50’ — Real Madrid: Vinicius Junior (2-0)
- 90’ — Alavés: T. Martínez (2-1)
Tras el 1-0, el Madrid mantuvo el pulso, pero sin la comodidad total. El Alavés aguantó y se aferró a un plan que, aunque implicaba ceder terreno, buscaba sorprender en transición y aprovechar cualquier desajuste en el tramo final de la primera parte. La segunda mitad cambió de ritmo. En el 50’, Vinicius Junior conectó con una jugada de alto voltaje: el brasileño apareció donde duele, aceleró y convirtió el 2-0 en un golpe psicológico que obligaba a los vitorianos a remar contracorriente.
Con el 2-0 en el marcador, el partido entró en una fase de administración defensiva y control del Madrid, pero el fútbol no entiende de pronósticos. El Alavés, con la fe intacta, insistió en el último tramo y siguió buscando el gol que insuflara oxígeno. Esa recompensa llegó en el 90’, cuando T. Martínez puso el 2-1 y convirtió el cierre del encuentro en un sufrimiento real para la afición madridista.
Análisis breve: el Madrid gana por pegada y por carácter
Más allá del marcador, el partido dejó lecturas claras. El Real Madrid fue superior en energía ofensiva y, sobre todo, en el momento de ejecución. Mbappé abrió la lata cuando el encuentro todavía se dejaba moldear, y el 50’ de Vinicius terminó de encarrilar un plan que necesitaba efectividad para no sufrir demasiado.
El problema llegó después del 2-0: el equipo merengue bajó la intensidad de forma relativa y el Alavés lo aprovechó para acercarse. Aun así, el Madrid demostró una de sus mejores virtudes en este tipo de partidos: sostener el resultado cuando el rival aprieta, cerrar espacios y proteger el último tramo. El gol del 90’ no cambia la esencia del triunfo, pero sí subraya una lección: cuando el partido se estira, cualquier fallo puede convertirse en amenaza.
Cierre
El Real Madrid suma tres puntos ante el Alavés en un partido que empezó con precisión de Mbappé, siguió con la firma de Vinicius y terminó con el golpe final de T. Martínez. Una victoria que vale doble: por lo clasificatorio y por el mensaje. El Madrid, incluso con el susto en el descuento, volvió a ganar. Y en LaLiga, eso es lo que marca la diferencia.









