Santa Cruz de Tenerife, 12 de mayo de 2026 — La crisis sanitaria del crucero MV Hondius ha derivado en una fractura política total entre las administraciones. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha denunciado este martes en el Parlamento autonómico que el Gobierno de España conocía la existencia de positivos por hantavirus a bordo del buque antes de su llegada al archipiélago y decidió ocultarlo deliberadamente.
Denuncia de «deslealtad institucional»
Clavijo se mostró visiblemente afectado y calificó la jornada como un «día triste» para Canarias y para la democracia. Según el líder canario, el Ejecutivo regional exigió la realización de pruebas PCR antes de que el barco atracara, una petición que fue denegada.
«Ahora descubrimos por qué no querían hacer las pruebas: porque sabían que había contagiados. Se ha faltado a la dignidad del pueblo canario ocultando información desde el minuto uno».
El presidente regional personalizó esta «afrenta» en la figura del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, a quien acusó de ocultar datos cruciales pese a su condición de expresidente de las islas. «Es una afrenta que jamás olvidaré», sentenció.
Los puntos de fricción del operativo
Durante su intervención, Clavijo desglosó los motivos del malestar del Gobierno de Canarias con la gestión de la crisis:
- Información omitida: Aseguró que la existencia de al menos un contagio confirmado era un dato «determinante» que nunca le fue comunicado oficialmente, enterándose a través de los medios de comunicación.
- Gestión del tiempo: El presidente canario exigió que la operación de repatriación se realizara en un solo día. Al prolongarse a dos jornadas, el mal tiempo obligó al barco a atracar en el muelle el lunes por la tarde, rompiendo el plan inicial de mantenerlo fondeado.
- Alternativas de desembarco: Clavijo cuestionó por qué no se autorizó el desembarco en Cabo Verde, país que, según sus informes, contaba con capacidad suficiente para gestionar la emergencia.
Seguridad frente a «mentiras»
A pesar de las críticas de Sánchez sobre la solidaridad, Clavijo defendió que su prioridad absoluta ha sido siempre «garantizar la seguridad del pueblo canario». Insistió en que, aunque su Ejecutivo no estaba de acuerdo con que el «crucero de lujo» se dirigiera a las islas, trabajaron con lealtad hasta que descubrieron la supuesta ocultación de los partes médicos.
Para el presidente autonómico, la confianza entre ambos gobiernos ha quedado «quebrada» por lo que considera una falta de buena fe y transparencia por parte del Estado en la gestión de este brote internacional.















