A raíz de la fianza de un millón de euros impuesta a Jonathan Andic, los expertos analizan cómo calcula la Justicia estas cifras para que resulten disuasorias sin llegar a ser inalcanzables.
MADRID (EFE).— La reciente puesta en libertad provisional de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, tras depositar una fianza de un millón de euros en apenas unos minutos, ha vuelto a poner el foco sobre una herramienta clave del sistema judicial penal: las fianzas millonarias. Este recurso, empleado habitualmente en casos de delitos graves con investigados de alto poder adquisitivo, busca ejercer un efecto estrictamente disuasorio para evitar que los acusados se sustraigan a la acción de la Justicia.
Andic compareció el pasado martes como investigado por un presunto delito de homicidio en relación con la muerte de su padre, Isak Andic, ocurrida en diciembre de 2024 al despeñarse por un camino de montaña en Collbató (Barcelona). Al ser el único acompañante en el momento del suceso, la gravedad de la posible pena y su alta capacidad económica llevaron a la jueza instructora a dictar una de las medidas cautelares más contundentes del año.
El equilibrio legal: disuasoria pero pagable
La imposición de estas cuantías no es arbitraria. Según explica a la Agencia EFE el catedrático de Derecho Penal de la Universidad Carlos III, Jacobo Dopico, «la fianza se impone como modo de garantizar que el investigado no se sustraiga al procedimiento». Para que funcione, el desembolso debe ser lo suficientemente elevado como para que al acusado «le duela» perderlo si decide fugarse.
Sin embargo, el ordenamiento jurídico exige un equilibrio. La ley prohíbe fijar una fianza imposible de sufragar, ya que eso equivaldría a dictar una prisión provisional encubierta. Por ello, los magistrados calculan el monto cruzando tres variables principales:
- La gravedad del delito y la horquilla de años de cárcel a la que se enfrenta.
- El patrimonio y la capacidad económica real del sujeto.
- El riesgo de huida, que se incrementa de forma natural si el investigado dispone de facilidades para asentarse en el extranjero.
Con todo, Dopico recuerda que la fianza en metálico «no es una garantía absoluta» y que hoy en día los jueces se apoyan de forma complementaria en los avances tecnológicos (como las pulseras de geolocalización o el control biométrico) para asegurar la presencia de los procesados.
El ranking de las mayores fianzas de la historia de España
Aunque el millón de euros exigido al heredero de Mango pueda parecer una cifra astronómica, la hemeroteca judicial española recoge antecedentes significativamente mayores, vinculados en su mayoría a la gran delincuencia económica:
| Investigado / Caso | Año | Fianza Inicial | Evolución Judicial |
| Ángel de Cabo (Marsans / Nueva Rumasa) | 2012 | 50 M€ | Rebajada a 15 M€ y finalmente a 300.000 € por colaboración. |
| Gerardo Díaz Ferrán (Expresidente CEOE) | 2012 | 30 M€ | Rebajada posteriormente a 10 millones de euros. |
| Javier de la Rosa (Caso Torras) | 1999 | 30 M€ (5.000 M de pesetas) | Reducida más adelante a 3 millones de euros. |
| Los «Albertos» y R. Montes (Caso Urbanor) | 1998 | 24 M€ (4.080 M de pesetas) | Abonada de forma conjunta para eludir la prisión. |
| Francisco Correa (Trama Gürtel) | 2011 | 15 M€ | El TSJM la rebajó años después a 200.000 euros. |
El precedente millonario más mediático y reciente antes del caso Andic se produjo en marzo de 2024, cuando la Audiencia de Barcelona impuso una fianza de un millón de euros al exfutbolista Dani Alves para salir en libertad provisional a la espera de una sentencia firme por agresión sexual, un proceso que concluyó finalmente con su absolución por parte del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.















