La serie diaria de Antena 3 vive una jornada crucial marcada por los planes delictivos de Álvaro y Beatriz, el reencuentro del chófer Federico con su hermano y la creciente tensión entre los trabajadores de Perfumerías De La Reina
La tercera temporada de ‘Sueños de libertad’, la exitosa ficción diaria de Antena 3 que recientemente ha revolucionado su reparto con la incorporación de diez nuevos actores y actrices —como Fernando Andina, Itziar Atienza, Xenia Tostado, Ana Carlota Fernández, Marco H. Medina, Delia Brufau, Javier Lara, Carlos Troya, Marina Orta, Laura Rozalén y Alberto Lozano—, atraviesa un momento decisivo. Tras el regreso de Fina (Alba Brunet), la marcha de Carmen (Candela Cruz) y la llegada de Antoine Brossard (Gabriel Ignacio), que ha puesto en jaque el futuro de Perfumerías De La Reina al anunciar el traslado de la producción a Marruecos, las tramas de la serie se intensifican de cara al episodio de este martes, 26 de mayo.
En el próximo capítulo, el foco delictivo se sitúa sobre Beatriz y Álvaro. Este último no se muestra convencido de llevar a cabo el robo de las joyas de Begoña, una idea que Beatriz ideó tras descartar pedirle el dinero a Gabriel. Sin embargo, Álvaro accede a ejecutar el plan si, a cambio, Beatriz le promete que se marchará con él. Tras un pequeño enfrentamiento entre ambos, ella parece dispuesta a aceptar la condición si se consuma la sustracción. De este modo, Beatriz muestra a su amante cómo proceder paso a paso para asegurar que la operación sea un éxito.
Por otra parte, Damián aconseja a Tasio que no acuda a buscar a Carmen a casa de su madre con el fin de evitar suspicacias. El propio Tasio venía de reprender a Claudia en su primer día como encargada de la tienda para que le revelara el paradero de su esposa, una petición que ella rechazó. Paralelamente, el De La Reina mantiene una reunión en la Industrial con Federico Vidal, un encuentro que provoca un vuelco en la vida del chófer al descubrirse que Federico es el hermano de Eduardo. Este reencuentro con su pasado evidencia la existencia de profundas rencillas entre ambos.
En el ámbito eclesiástico y familiar, don Agustín visita a Pablo Salazar con la intención de hablar sobre Nieves. Durante el encuentro, el párroco se queda en ‘shock’ al descubrir que la mujer finalmente no se ha marchado a Tarragona, una decisión que Nieves tomó para evitar levantar sospechas en don Agustín y su familia, cancelando además Miguel su mudanza al piso del dispensario. No obstante, el pasado de Salva vuelve a agitar la convivencia. Tras oír hablar de los antecedentes delictivos del cantinero y confirmar los rumores de que pudo ser socio de Gorito en el robo de los camiones, Pablo llamó a la Guardia Civil. Ahora, Pablo advierte a Nieves y le cuenta toda la verdad sobre el novio de su hija tras descubrir que estuvo en la cárcel. Mientras tanto, en la cantina, Mabel relata a su hermano los antecedentes de Salva. Tras escuchar su historia, el médico decide apoyar al cantinero, lo que propicia que Mabel acceda finalmente a retomar su relación sentimental con él, dejando atrás el desdén y la frialdad con la que lo trataba.
La situación laboral en la fábrica se vuelve insostenible debido al anunciado cierre de la empresa. Damián acude a las instalaciones para manifestar su apoyo a los trabajadores frente al cese de la actividad. Allí coincide con Pablo, quien se muestra esquivo y hostil, un comportamiento que levanta las sospechas de Gabriel sobre la existencia de un conflicto oculto entre su tío y el empresario. Ante esta situación, Gabriel intenta sonsacar a Miguel el motivo real del desencuentro, todo ello en un contexto crítico donde los empleados de la fábrica comienzan a dimitir en cadena antes de ser despedidos de forma oficial.
Finalmente, el estado de salud de Fina y sus secretos familiares amenazan con salir a la luz. Tras sufrir un fuerte dolor de cabeza, Fina acudió al dispensario, donde Miguel concluyó que no se ha curado de la brucelosis que padeció durante su estancia en Argentina, una enfermedad que reviste peligro. A pesar de la gravedad de su situación médica y de haber levantado las sospechas de Marta y Digna por su actitud extraña, la fotógrafa opta por la ocultación. Cuando Digna le confiesa a Fina que recibió una llamada telefónica de Bianca, Fina decide urdir una farsa y miente a Marta asegurando que la persona que llamaba era simplemente una compañera de trabajo.















