La falta de examinadores de tráfico en la provincia de Huesca ha generado un embudo crítico que mantiene a más de 2.000 alumnos a la espera de realizar su examen práctico, con retrasos que ya alcanzan los seis meses.
1. El origen del conflicto: Criterios obsoletos y falta de personal
- Fórmula rígida: La DGT asigna un examinador por cada 50.000 habitantes. Esto dota a Huesca de solo 4 examinadores para sus poco más de 200.000 habitantes.
- El error de cálculo: Este criterio ignora la población flotante y a los alumnos que llegan de provincias colindantes para sacarse el permiso.
- Efecto dominó: Como la tasa media de aprobado es del 50%, la necesidad de repetir exámenes estira aún más las listas de espera.
2. La perspectiva de las autoescuelas: «Con el freno de mano echado»
Fernando Viñuales, gerente de ACF Innove y ACF Drive, dibuja un panorama preocupante:
- Formación ralentizada: Las autoescuelas se ven obligadas a frenar el ritmo de las clases para evitar que los alumnos terminen su formación y tengan que esperar meses parados antes de ir a examen.
- El problema ya no son los profesores: Aunque antes faltaba personal en las escuelas, las nuevas vías de acceso han solucionado esa carencia. En palabras de Viñuales: «Los motores están engrasados, pero no puedes hacer kilómetros porque no hay carreteras».
- Medidas ineficaces: La administración alega que las plazas de convocatorias extraordinarias no se llenan, pero el sector responde que estas se anuncian con tan poco margen que no da tiempo material a preparar a los alumnos.
3. Consecuencias para los alumnos
- Abandono y caducidad: Muchos alumnos tiran la toalla debido a la espera. Los que aprueban la teórica en verano asumen el riesgo de que les caduque el examen antes de poder subirse al coche para la prueba práctica.
- Impacto económico: Cualquier contratiempo obliga a los usuarios a reiniciar el proceso y volver a pagar tasas. El problema afecta tanto a particulares como a conductores profesionales y canjes de licencias.
¿Qué dice la DGT y qué soluciones se proponen?
La postura oficial: La Jefatura Provincial de Tráfico niega que exista un colapso. Aunque se prevé la incorporación de entre 160 y 170 nuevos examinadores a nivel nacional, el sector de las autoescuelas afirma que son del todo insuficientes ante una situación que es endémica en toda España (especialmente grave en Cataluña).
La solución propuesta por el sector: Para desatascar el sistema, se plantea mirar hacia modelos como el de Portugal: implantar un sistema mixto donde empresas privadas puedan realizar los exámenes bajo el estricto control y supervisión de la administración pública.















