El líder del PP exige una «reacción democrática» tras el requerimiento de la UCO en la sede del PSOE y afirma que «la redada de ayer fue la redada al sanchismo en su conjunto».
LEGANÉS (MADRID) – El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado de forma drástica el tono de su confrontación institucional contra el Ejecutivo central. Durante un acto político celebrado este jueves en la localidad madrileña de Leganés, el líder de la oposición ha asegurado de manera tajante que empleará todos los mecanismos constitucionales y políticos a su alcance para propiciar un cambio de ciclo inmediato en España: «He dicho hace mucho tiempo y lo repito hoy: haré todo lo posible para cambiar al Gobierno y cuando digo todo es todo».
La declaración de Feijóo se ha producido en el marco de la conmemoración del tercer aniversario de las elecciones municipales y autonómicas en Madrid, un escenario que el líder del PP ha aprovechado para reclamar una «reacción democrática y política» ante el cerco judicial que asedia al entorno del Palacio de la Moncloa. Según ha enfatizado, los ciudadanos necesitan la absoluta certeza de que el principal partido de la oposición articulará «un nuevo rumbo, un nuevo espacio y el cambio que el país está esperando».
Dos únicas vías de salida ante la crisis institucional
En su análisis de la coyuntura política actual, Feijóo ha advertido de que la gobernabilidad de la nación es insostenible en los términos actuales y ha reducido las salidas institucionales a dos alternativas exclusivas: una convocatoria electoral inmediata por parte del presidente Pedro Sánchez o la retirada definitiva del apoyo parlamentario por parte del bloque de partidos que sostiene la coalición gubernamental.
Dirigiéndose directamente a las formaciones aliadas del Ejecutivo, el presidente de los populares les ha exigido que asuman su responsabilidad histórica y abandonen la equidistancia. «El momento exige algo más que abstenerse del problema, hay que trabajar para resolverlo», ha sentenciado. Asimismo, les ha emplazado a realizar una profunda reflexión interna para dilucidar «qué pesa más, si su conveniencia política coyuntural o su responsabilidad democrática» con la estabilidad del Estado.
«El núcleo del poder está podrido»
Un pilar fundamental de la intervención de Feijóo ha sido el reciente requerimiento de información realizado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede central del PSOE en la calle Ferraz. Para el líder de la oposición, esta diligencia policial supone un punto de inflexión inequívoco que demuestra que la estructura de mando del Ejecutivo central se encuentra «atrapada por una dinámica corrupta y enfermiza que parece no tener fin».
Al respecto, Feijóo ha querido desmarcarse de la tesis de los «casos aislados»:
«No es la aparición ocasional de manzanas podridas, sino que la multiplicación de los casos y las conexiones demuestran que lo que está podrido es el núcleo del poder. La redada de ayer fue la redada al sanchismo en su conjunto, no a una parte de él, sino a la totalidad del sanchismo que desgobierna nuestro país».
Con este pronunciamiento, el Partido Popular redobla su estrategia de presión total en un contexto de altísima volatilidad política, coordinando un mensaje de censura absoluta junto a los principales Gobiernos autonómicos de su signo —en plena sintonía con las declaraciones previas de Isabel Díaz Ayuso— y preparando el terreno para una ofensiva legal e institucional sin precedentes en la presente legislatura.











