La celebridad española detalla en los ELLE Style Awards 2026 los motivos por los que decidió no acudir al exclusivo espacio del cantante puertorriqueño, criticando la actitud de los asistentes y la cosificación en dicho escenario.
La gira de conciertos de Bad Bunny en España continúa generando una notable repercusión en el ámbito mediático y social. El despliegue de sus espectáculos musicales ha congregado a una gran cantidad de asistentes, entre los que destaca la presencia de diversas celebridades de la crónica social. El foco de atención de estas actuaciones se está concentrando de manera específica en ‘La Casita’, una estructura exclusiva que el intérprete de Puerto Rico instala en cada uno de sus recitales y que se ha convertido en el epicentro de la expectación por conocer la identidad de los famosos que aparecen bailando en su interior.
Sin embargo, la gestión y el acceso a este recinto acotado han comenzado a recibir las primeras valoraciones negativas. Diversos sectores señalan que el espacio, concebido originalmente para simular una vivienda tradicional de la clase trabajadora de Puerto Rico, se ha ocupado de forma prioritaria por perfiles de celebridades y mujeres normativas, una selección que se aleja de la representación popular inicial.
Los motivos de la ausencia de Carmen Lomana
En el contexto de esta controversia, Carmen Lomana, figura destacada de la sociedad española, ha confirmado públicamente que disponía de una invitación formal para acceder al interior de la mencionada estructura del artista. La confirmación se produjo durante la celebración de la gala de los ELLE Style Awards 2026, un marco en el que Lomana ha manifestado su satisfacción por haber declinado finalmente la propuesta de asistir al evento musical.
La celebridad detalló que el plan inicial consistía en acudir al concierto en compañía de la creadora de contenido Lola Lolita. Pese a la planificación previa, resolvió no personarse en el lugar, argumentando discrepancias con la actitud que se requiere de las personas que acceden al recinto. «Menos mal que no he ido. Porque yo ir allí a mover el trasero, a cosificarme como mujer, a dar codazos a ver si te pones en primera fila… Pues no, chico», ha aseverado de forma contundente ante los medios de comunicación.
Crítica a la dinámica del espacio exclusivo
Carmen Lomana ha recurrido al uso de la ironía para desmarcarse de las dinámicas habituales de los asistentes a ‘La Casita’ de Bad Bunny. La empresaria matizó que su concepción de la estancia en dicho lugar habría sido radicalmente distinta a la mostrada por el resto de invitados de la organización, apuntando que ella hubiera acudido «a merendar o a tomar un té o un chocolate con churros».
Aunque ha reconocido que la propuesta original de la instalación «en teoría es divertida», ha mantenido una postura firme respecto a los comportamientos que se han visibilizado en las últimas jornadas en torno al cantante puertorriqueño. «Yo ir a pelearme ahí por salir en primera fila y venga a mover el trasero, pues no», ha concluido de manera tajante, fijando su posición contraria a participar en un entorno que considera ajeno a sus valores personales.















