La Selección resuelve su último test con un cómodo triunfo. Oyarzabal volvió a ver puerta, Pedri y Ferran brillaron en la creación y De la Fuente dosificó esfuerzos a menos de una semana del debut ante Cabo Verde.
PUEBLA (MÉXICO). — Se ganó, se mejoró notablemente la imagen respecto al empate ante Irak y, lo más importante a estas alturas, nadie se lesionó. España saldó su último amistoso previo a la gran cita mundialista con un solvente triunfo por 1-3 ante Perú en el Estadio Cuauhtémoc Blanco. El encuentro sirvió para constatar que los «violines» de La Roja están afinados para el debut del próximo lunes ante Cabo Verde, en una noche donde la altitud de Puebla (2.100 metros) y una ligera llovizna añadieron un punto de exigencia física al ensayo general.
Oyarzabal no entiende de pruebas
Luis de la Fuente apostó de inicio por un once mucho más reconocible que el de Riazor. Con Llorente y Cucurella en los laterales y Rodri llevando la manija, España no tardó ni un suspiro en plasmar su superioridad. Mikel Oyarzabal demostró que su idilio con el gol sigue intacto desde aquella histórica final de la Eurocopa 2024. En el primer ataque del partido, tras una gran asistencia del central Pau Cubarsí, el delantero de la Real Sociedad soltó un latigazo sutil con su pierna izquierda ante el que nada pudo hacer Gallese.
El gol tempranero anestesió a una selección peruana dirigida por Mano Menezes que, sin billete para el Mundial, planteó el choque como un examen de reconstrucción. Sin embargo, el centro del campo español durmió el balón a su antojo, haciendo estéril la presión andina.
Conexión azulgrana y sentencia
A la media hora de juego, España subió una marcha gracias a los desmarques de ruptura de Álex Baena y Fabián Ruiz. Fue en una de esas aceleraciones cuando llegó el segundo zarpazo. Ferran Torres rompió con potencia por la banda derecha y sirvió un pase medido al corazón del área para que Pedri, llegando desde atrás, rematara a placer para poner el 2-0 en el minuto 31.
El único ‘pero’: La nota negativa para De la Fuente llegó justo antes del descanso. Dos desajustes defensivos permitieron a los peruanos Ugarriza y Noriega incomodar a la zaga española con muy poco. Un aviso de cara a la exigencia del Mundial: en la Copa del Mundo, cualquier concesión se paga cara.
Carrusel de cambios y autogol de Gallese
En la reanudación, el seleccionador español movió el banquillo para dosificar esfuerzos y dar minutos a Raya, Eric García, Dani Olmo y Yeremy Pino. La Roja ganó en verticalidad y velocidad. En el minuto 52, en una internada del extremo del Crystal Palace, la fortuna sonrió definitivamente a España: su centro raso fue desviado hacia su propia portería por el veterano guardameta Pedro Gallese, certificando el 1-3 definitivo en una acción tan desafortunada para el meta como balsámica para los intereses españoles.
A menos de una semana de que empiece lo verdaderamente importante, España demostró tener el plan trazado, los automatismos recuperados y los colmillos afilados. La cuenta atrás para el debut mundialista ya ha comenzado.













