La selección de Deschamps estrena la drástica sanción de los 10 segundos en los cambios: el extremo del Bayern tardó en salir y dejó a Francia con uno menos durante más de un minuto.
PARÍS. — El Mundial de Estados Unidos, Canadá y México no solo redefinirá el mapa del fútbol global por su formato, sino también por el estricto reglamento que la FIFA pretende implantar para combatir la pérdida de tiempo y agilizar los partidos. Los amistosos preparatorios ya están sirviendo de banco de pruebas, y Francia ha sido la primera gran potencia en caer en la nueva «regla trampa» de las sustituciones. Un aviso para navegantes que promete traer mucha polémica durante la cita mundialista.
El ‘castigo’ a la lentitud: Francia, con diez en el campo
El protagonista de la acción fue Michael Olise. El extremo del Bayern de Múnich, que firmó una actuación estelar con un hat-trick ante Irlanda del Norte, pasó de héroe a involuntario infractor en el minuto 82 de partido, cuando Didier Deschamps ordenó un doble cambio.
La nueva normativa de la FIFA establece un conteo riguroso de un máximo de 10 segundos para que el futbolista sustituido abandone el terreno de juego. Olise, que debía salir de la mano junto a Aurélien Tchouaméni para dar entrada a Maghnes Akliouche y Manu Koné, se demoró más de la cuenta al enfilar la banda.
La consecuencia fue inmediata y sorprendente:
- Mientras que Akliouche pudo entrar al verde sin problemas, la FIFA «sancionó» la tardanza de Olise bloqueando el acceso del segundo cambio.
- Manu Koné, centrocampista de la Roma, se vio obligado a quedarse esperando en la línea de cal de manera indefinida.
- Francia tuvo que jugar con un futbolista menos durante más de un minuto, hasta que el juego volvió a interrumpirse y el colegiado permitió, por fin, la entrada de Koné.
«La consecuencia de esta salida tardía supuso que Manu Koné tuviera que quedarse esperando tras la línea de cal más de un minuto para poder jugar, obligando a Francia a defender con diez sobre el verde.»
Un aviso serio para la gran cita
Afortunadamente para ‘Les Bleus’, la inferioridad numérica momentánea no tuvo consecuencias en el marcador ni se tradujo en un susto de Irlanda del Norte, pero el cuerpo técnico de Deschamps tomó buena nota de lo sucedido.
La FIFA ha dejado claro en este parón internacional que no le va a temblar el pulso a la hora de aplicar este reglamento en Norteamérica. Las sustituciones ya no serán un oasis para arañar segundos al cronómetro; a partir de ahora, la parsimonia de un futbolista la pagará su propio equipo jugando con uno menos. La nueva ‘regla trampa’ ya está aquí, y Francia ha sido su primera víctima.












