Un gol de Joaquín en la segunda mitad neutralizó el tempranero tanto de Jesé. La Rosaleda sufrió hasta el minuto 98, con un Horkas salvador para los visitantes y un Puga heroico bajo palos para los locales.
MÁLAGA. — El Málaga CF sigue soñando despierto con el regreso a la Primera División. En un partido de vuelta de semifinales de playoff de infarto, el conjunto boquerón logró hacer valer su ventaja de la ida al empatar 1-1 frente a una UD Las Palmas que vendió muy cara su eliminación y peleó hasta el último suspiro de los ocho minutos de prolongación.
Jesé desató los nervios en La Rosaleda
El encuentro no pudo comenzar peor para los intereses locales. Las Palmas saltó al césped de una Rosaleda abarrotada con una marcha más, dispuesta a voltear la eliminatoria por la vía rápida. Apenas se cumplía el minuto 2 cuando Marvin rompió al espacio por la banda derecha y sirvió un pase atrás milimétrico para que Jesé anotara el 0-1, congelando las gradas y empatando el global de la semifinal.
Al Málaga le costó digerir el golpe y pasó minutos de auténtico desconcierto ante la presión insular. Estanis estuvo cerca de firmar el segundo antes del descanso con un potente disparo que rozó el larguero, mientras que el Málaga apenas inquietaba la portería canaria con fogonazos aislados de Larrubia y Joaquín Muñoz.
La reacción blanquiazul y el muro de Horkas
Tras el paso por vestuarios, el guion cambió por completo. El Málaga dio un paso adelante, se adueñó de la posesión y comenzó a cercar el área amarilla. Dotor avisó tras regatear al guardameta Horkas, pero Álex Suárez salvó providencialmente desde el suelo. Poco después, en el 56′, el propio Horkas empezó a erigirse en el héroe de su equipo al detener un cabezazo a bocajarro de Chupe tras un córner.
Los banquillos se movieron y los cambios le sentaron mucho mejor al técnico local. En el minuto 69, la insistencia malaguista tuvo su premio: un centro desde el flanco izquierdo fue rematado de forma picada por Adrián Niño; tras el rechace de la zaga, Joaquín Muñoz cazó el balón en el área chica para mandarlo al fondo de la red (1-1) y desatar la locura en territorio andaluz.
Con el empate, el partido se convirtió en un intercambio de golpes brutal. Horkas volvió a salvar a Las Palmas de la sentencia definitiva al ganarle un mano a mano espectacular al recién ingresado Adrián Niño en el 73′.
Un descuento no apto para cardíacos
El tramo final fue un ejercicio de pura resistencia para el Málaga. El colegiado añadió 7 minutos (que se fueron a 8 tras una interrupción por un fuerte balonazo al central Murillo), y Las Palmas quemó todas sus naves.
En el minuto 93, el drama rozó el césped malagueño. Pejiño se plantó en el área y picó magistralmente el balón sobre la salida de Alfonso Herrero. Cuando el esférico ya enfilaba la portería para mandar el partido a la prórroga, el lateral Carlos Puga apareció de la nada para salvar el gol casi sobre la misma línea de meta.
Aún hubo tiempo para que, en la contra posterior, Ramón Enríquez tuviera el 2-1 en sus botas, pero Horkas volvió a hacerse gigante en el mano a mano. Con el pitido final en el 98′, La Rosaleda respiró y celebró por todo lo alto una clasificación agónica. El Málaga ya está en la final definitiva por el ascenso a la máxima categoría del fútbol español.














